Hacé de este un "finde largo" histórico: aventurate por parte del Camino de los Incas

Te proponemos el placer de los paisajes de nuestra región siguiendo las huellas de la memoria. Distancias, hospedaje y alternativas.

13 Ago 2019
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PAISAJES CULTURALES Y BELLEZAS NATURALES. La ciudadela de Shincal de Quimivil.-

Si para vos y tu familia el próximo es un “finde largo” (lo ponemos entre comillas porque el próximo lunes 19 no será feriado, sino asueto con fines turísticos; el feriado del sábado 17 no se mueve) y el Valle Calchaquí te enamora, te proponemos dar vuelta la brújula y disfrutar la ruta 40, pero hacia el sur: descubrirás, aquí cerquita, huellas de nuestro pasado indígena rodeadas de paisajes hermosos, con sol casi garantizado. Y estarás a las puertas de acceso de algunas de las maravillas de este Noroeste que no todos conocen.

Camino del Inca

En realidad, apenas empieces la trepada hacia el Valle de Tafí estarás recorriendo un ramal del increíble árbol que fue el Camino del Inca, que en quechua se llama qhapaq ñan (“camino principal) y fue la columna vertebral del Imperio Inca, desde Ecuador hasta Cuyo, por la cordillera. Las primeras huellas que encontrarás, todavía en nuestra provincia, son las de la Ciudad Sagrada de los Quilmes (te habrás desviado unos kilómetros del recorrido que proponemos, pero valen la pena). “Ya la conozco”, podrás decir; pero no olvides que desde enero de 2018 funciona el Centro de Interpretación, que te pone en contacto directo con la vida de los Quilmes. Es para cuando salgas de allí que sugerimos tomar la ruta 40 hacia el sur: los carteles te indicarán Santa María (Catamarca), a menos de 34 kilómetros.

Pero 14 km antes encontrarás un sitio arqueológico de más de 600 años que cubre 1 km² del cerro Pintado. Podés llegar a pie desde el pueblo y ver muros de viviendas y de talleres de artesanos; corrales y recintos circulares aislados, donde son notorias la huella de culturas originarias locales y la planificación arquitectónica incaica. Su sitio emblemático, la “ventanita” (intiwatana, en quechua, que significa “lugar donde se amarra el Sol”), es un arco o portal de piedra construido sobre un cerro por donde cada 21 de junio se cuela el primer sol de la estación; lo que los pueblos originarios festejan con el nombre de inti raymi. Está unos 300 metros por encima del nivel del río, y aunque no vayas al amanecer la vista es hermosa: a tus pies estará Fuerte Quemado, el valle de Yokavil, sus cultivos, el río Santa María y en el horizonte, majestuosas, las cadenas montañosas. En Fuerte Quemado no hay infraestructura hotelera, pero las casas de familia se abren a los visitantes con comidas típicas. La otra opción, Santa María (una habitación doble cuesta entre $650 y $1.400).

Shincal de Quimivil

Desde Santa María la ruta 40 tomará dirección suroeste; Hualfín, Las Juntas, San Fernando, La Ciénaga, Belén... los pueblos se hilvanan entre la ruta y el río, y le ponen verdor a la inmensidad de paisaje, del que el desierto también se va apropiando. El próximo tesoro arqueológico queda en Londres, la segunda localidad fundada por la corona española en lo que hoy es territorio argentino (la primera fue Santiago del Estero); habrás recorrido casi 184 km.

El colorido del valle de Yokavil.-

Al pie de la sierra y unos 6 km de la plaza, a 1.300 m sobre el nivel del mar, está Shincal de Quimivil, que fue centro administrativo del Estado inca entre 1380 y 1600. Ocupa 23 hectáreas, y hay restos de más de 100 construcciones en piedra y barro: en la zona central del sitio, cinco grandes edificios conocidos como kallankas, de piedra labrada; qollqas (recintos circulares usados para almacén) y la plaza central, en cuyo centro se levanta una pirámide de 16 metros de lado y 2 de alto, la más grande conocida desde el Titicaca al sur. Tramos empedrados del Camino del Inca y un acueducto de piedra atraviesan el casco del poblado. Junto al ingreso está el Museo y Centro de Interpretación Sitio “El Shincal” Se cobra una entrada, pues las visitas son siempre guiadas. En general salen por la mañana (9, 10 y 13 horas) y por la tarde (14.30, 16.00, y 17.30 horas).

Hay algunos hoteles en Londres, pero Belén ofrece más alternativas, a partir de $1.000 por una habitación doble.

> Ruta del Adobe | Patrimonio histórico cultural


Entre Tinogasta y Fiambalá (57 km en total), sobre la Ruta Nacional 60 pero muy cerca de la 40, el circuito recorre antiguos edificios coloniales (iglesias, viviendas) construidos de adobe, algunos  de los cuales son  Monumentos Históricos Nacionales. Arranca en la localidad riojana de Alpasinche (donde la 40 y la 60 se cruzan), pero rápidamente vuelve a Catamarca. Es un camino pavimentado relativamente llano y fácil de conducir. Tanto en Tinogasta como en Fiambalá hay disponibles todos los servicios necesarios para el turista, incluyendo combustible. La de la foto es la iglesia de Andacollo, de la primera mitad del siglo XIX, una de  las más “modernas” de esa ruta.

> Ruta de los Seismiles | Subir hasta el techo del mundo


También por la Ruta 60, se trata de un recorrido turístico en la Cordillera de los Andes entre los volcanes de mayor altura del planeta, muchos de los cuales superan los 6.000 metros. Se arranca en Fiambalá y se llega hasta el Paso de San Francisco (límite con Chile). Entre otros, podrás ver los volcanes Incahuasi, San Francisco y Ojos del Salado. Algunos tramos del camino, que está pavimentado y cubre 200 km, son muy sinuosos, por eso se calcula unas tres horas de viaje hasta el límite. No hay servicio para el viajero ni estaciones de servicio, por lo que es necesario llenar el tanque antes de salir y tomar todos los recaudos necesarios.

> Termas de Fiambalá | La posibilidad de descansar y sanar


Si lo que necesitás es hacer un alto, en vez de seguir camino podés relajarte y descansar. A 12 km de Fiambalá, desde el corazón de la Cordillera de los Andes y a 1.920 m.s.n.m., emergen aguas termo-minero-medicinales. Un poco más abajo, dentro de una quebrada angosta (tiene 50 metros de ancho en el sitio de las termas), en el complejo termal las aguas se deslizan por 14 piletas escalonadas de piedra cordillerana con temperaturas que varían entre los 28° C y 51° C.  Podés alojarte en las cabañas o el camping, que cuenta con mesones, bancos y sanitarios y está ubicado unos 200 metros antes de ingresar al complejo, o pasar el día (de  8 a 22).

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