“La gente de afuera viene a robar”, señalaron en Las Cejas

“La inseguridad llegó al pueblo”, expresó Norma Celiz, una enfermera. Una comerciante aseguró que el ataque generó miedo Tras el robo en el Correo Argentino, los vecinos se quejaron por la falta de seguridad

12 Ene 2018
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El miércoles, Jorgelina Romero comenzó su día muy temprano, como lo hace habitualmente. Después de desayunar, la comerciante de 39 años abrió su negocio de venta de comidas que instaló hace siete meses frente a la plaza principal de Las Cejas, la zona de mayor movimiento de la comuna. Por allí circulan todo el pueblo, en auto, en moto, en bicicleta o de a pie. Por aquí, también, entran al pueblo quienes no son vecinos de este pueblo del este tucumano.

Romero pasó su mañana preparando platos y atendiendo el local polirubro. No se había movido del mostrador hasta que vio a una mujer que corría y decía, a los alaridos, “están robando”.

“Cuando empezó a gritar, salí a la calle. Parece que iba a cobrar (su pensión). La señora casi se cae, pero seguía corriendo. Después vi a la gente”, relató.

La comerciante recreó lo vivido durante el robo estilo comando que se registró el miércoles pasado y que duró sólo tres minutos. Cuando miró al Correo Argentino, lugar del hecho, la mayoría de los beneficiarios se mantuvo concentrada, a pesar de que ya no había dinero para cumplir con el pago de las jubilaciones, pensiones y demás programas estatales. Una banda integrada por al menos cuatro delincuentes se llevó $ 1 millón de la oficina postal, que se ocupa también del pago de obligaciones del Estado.

“Esto generó miedo. El pueblo pasó de ser tranquilo a intranquilo. Tenés que estar alerta”, enfatizó Romero. Su visión es coinciden con la varios vecinos. “La gente de afuera viene a robar, la gente de acá no lo hace”, sentenció la vecina.

El cuidado

Ayer al mediodía, Norma Celiz, enfermera, y Antonio Ramírez, chofer, cubrieron la guardia de 24 horas en el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS), ubicado a metros del Correo Argentino. En el lugar no se escucharon voces ni ruidos de pacientes a esa hora. Los trabajadores de la sanidad aprovecharon esa temporaria quietud para sacar sus conclusiones tras el robo del millón.

“Nos quedamos preocupados. Tengo tres hijos y vivimos en la villa, aquí. Y uno piensa que cualquiera puede venir y hacer directamente algo”, manifestó Ramírez. “Además, aquí, en el CAPS, tenemos muchas cosas importantes”, agregó.

Celiz, por su parte, acotó: “el centro funciona las 24 horas. Tenemos que poner llave a al puerta durante la noche, desde las 1. A esas horas, alguien viene y tenés que abrirle. Pero no hay un control en la comuna de quién va y quién viene”.

De los cuatros integrantes del grupo delictivo, tres ingresaron a la sede del Correo Argentino. Con armas de fuego, se llevaron el dinero destinado al pago de las jubilaciones y pensiones. Se habían presentado como policías, una estrategia que habría funcionado ya que nadie los conocía. Fue el mayor robo en la historia de Las Cejas, aseguran los lugareños.

“Uno comete el error de comentar, divulgar cómo es el pueblo: que es tranquilo y se puede estar con las puertas de las casas abiertas”, expresó Romero.

Celiz y Ramírez coincidieron con la dueña del negocio de comidas en que “no hay seguridad. Sobre todo, teniendo en cuenta el movimiento de dinero que se registra cada vez que se pagan a los jubilados”.

“La inseguridad, desgraciadamente, llegó al pueblo”, se lamentó la enfermera.

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