La curva de El Fin del Mundo es una trampa mortal

Esta es la curva de la ruta 307 donde Edmundo Yapura perdió el control de su camioneta, cayó al vacío y perdió la vida. La banquina está llena de arena que arrastra la lluvia, es una curva cerrada sin señalización, la cinta asfáltica no está demarcada y, para colmo, con las crecidas de marzo desaparecieron las defensas

04 Dic 2017

Da vértigo pararse en el borde del precipicio y mirar hacia abajo. Resulta inevitable pensar en la cantidad de tumbos que habrá dado esa camioneta hasta detenerse, llevándose la vida de Edmundo Antonio Yapura. Sorprende que su hijo, José Luis, no haya corrido la misma suerte y que haya podido salir hasta la ruta, por sus propios medios, a pedir ayuda. Preocupa que esta tragedia se repita, porque en el lugar del accidente no hay defensas para evitar que un vehículo caiga al vacío ni tampoco carteles que adviertan sobre el peligro.

El sábado, alrededor de las 7.30, Edmundo (60) y José Luis (36) bajaban por la ruta 307. A la altura del paraje El fin del mundo (entre La heladera y Rancho de cáscara), Edmundo perdió el control de su Ford Ecosport cuando entró en una curva cerrada, y cayó al precipicio que estaba a su derecha. El vehículo quedó unos 500 metros barranca abajo. Según explicó José Luis tras sobrevivir de milagro a semejante accidente, su padre perdió el control debido a la arena acumulada en la banquina de esa curva.

Edmundo y José Luis son oriundos de Santa María, Catamarca, y a la ruta 307 se la conocen de memoria. Pero eso no fue suficiente para sortear una deficiencia en la seguridad vial del camino. Ayer LA GACETA recorrió el lugar y constató que no hay carteles que indiquen que se aproxima una curva peligrosa y que, además, el muro de contención que se extiende en todo el camino justo en esa curva está destruido.

DEFENSA INSUFICIENTE. Como se observa en las imágenes de Google Maps, en la curva había una defensa casi provisoria y distinta de las del resto de la ruta. 

“A esa contención se la llevó la crecida de marzo de este año”, aseguró Martín Cruz, sereno del campamento de Vialidad ubicado a menos de un kilómetro de donde ocurrió el hecho. El hombre hasta el momento no había ido a ver el lugar, pero se enteró del accidente cuando una mujer desesperada y luego un joven se acercaron el sábado por la mañana a pedirle que se comuniquen con algún servicio de auxilio. “Pero no pude hacer nada. Acá no tenemos radio ni señal de celular”, explicó. De todas formas, a los pocos minutos vio subir una ambulancia. Según Cruz, la acumulación de arena a la orilla de la ruta es consecuencia de las lluvias.

Entre el dolor y la bronca, ayer José Luis se despidió de su papá. Luego del sepelio, LA GACETA logró hablar con él, pero explicó que no estaba en condiciones de rememorar lo sucedido. Dolor, por lo obvio. Bronca, porque al camino se lo conoce de memoria, pero ni aún así pudo escapar de la tragedia.

EL LUGAR DEL ACCIDENTE. Al fondo del barranco se alcanza a divisar la Eco Sport de los Yapura.

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