El Bicentenario durará para siempre

30 Dic 2016 7
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El año del Bicentenario será historia dentro de un par de parpadeos. Un brindis y bienvenido 2017. La noche del 8 de julio parece lejana, pero fue ayer nomás. ¿Se acuerda? La plaza Independencia lucía de bote a bote, desbordada por una alegría contagiosa. Se vio un Tucumán unido y positivo, necesitado de creer en un futuro distinto, y fue tanta la energía transmitida por la multitud que LA GACETA tituló “¡La patria viva!” Significó una vuelta de tuerca genuino a esos “viva la Patria” apagados y de compromiso que suelen proferirse en una que otra topada con forma de efeméride. Durante esos días, Tucumán se notó más vivo que de costumbre.

Escrito después de la medianoche, con la presión por el cierre de una edición histórica sobre el teclado, un texto en la tapa del diario intentaba rescatar el espíritu del momento. Van algunos párrafos:

- Había algo guardado en el corazón de Tucumán. Un sentimiento, una pasión, un orgullo. Seguramente quería salir, pero no encontraba la oportunidad.

- Al Bicentenario lo veíamos venir con indiferencia -en algún caso hasta lo ninguneamos- y anoche nos dio una lección, porque fue capaz de sacar lo mejor de nosotros.

- Semejante y maravillosa expresión de fervor y de unidad es la voz de una sociedad que zamarrea a la historia, la toma de los hombros y le pide a gritos un nuevo comienzo.

- Tucumán se apiñó en una plaza de todos, se abrazó al Himno, terminó empachado de fuegos artificiales y derramó tantas lágrimas que el 9 de julio nació navegando en un mar de emociones. Una noche mágica, redonda, cálida en pleno invierno.

- El futuro está aquí, es ya mismo, nos interpela, nos obliga, nos motiva.

Con LA GACETA de ayer se entregó un suplemento especial, al que bautizamos “Bienvenidos a la Era del Tricentenario”. Varias notas recogieron el guante del 9 de julio y apelaron a esos significantes -los intelectuales y los sentimentales- para hablar de lo que viene. Fue la sociedad -mayormente en la calle- la protagonista de las celebraciones del Bicentenario y ese mensaje, tan democrático, alcanzó múltiples destinatarios. Sería grave que esa fuerza espiritual terminara diluyéndose, de allí la necesidad de mantener el motor del progreso en marcha.

El tejido social tucumano es complejo, fruto de medio siglo de pésima calidad institucional. Nada es casual, fue tanta la violencia que soportó la ciudadanía y es tanta la pobreza estructural que, en cierta medida, somos un milagro diario. A tantas calamidades, desde el cierre de los ingenios a esta parte, la provincia se las arregló para responderles y mantenerse en pie. Hay mucha fortaleza en esta verde y plácida tierra del Aconquija, un capital más que simbólico que sólo puede servir para construir.

Seguramente suena redundante la apelación al Bicentenario como un ejemplo de lo que Tucumán está en condiciones de ser. Habrá que acostumbrarse, porque fueron jornadas inolvidables y conmovedoras. Ante cada vacilación, cada traspié, convendrá echarle una mirada a julio de 2016 y tomarlo como ejemplo. Para eso sirve, a fin de cuentas, la historia.

Pensar en el Tucumán inminente, en el que va perfilándose en el mediano plazo y en el de los próximos 100 años es una obligación para los estadistas y una invitación para el ciudadano de a pie. Más bien un desafío. Ser parte, no testigo. Con pensamiento crítico y con acción. Con honestidad y solidaridad. Con otra mirada para los que menos tienen. “El vagabundo que está llamando a tu puerta tiene puesta la ropa que alguna vez asuste”, escribió Bob Dylan, a quien este año le dieron el Nobel de Literatura.

La cultura líquida, esa embriagante sensación de euforia que proporciona lo inmediato, suele conspirar contra este tipo de reflexiones. Las palabras corren el serio riesgo de perder su valor cuando se amontonan porque sí o, peor todavía, se cambian por silencios que son en realidad indiferencia. Pues bien, todavía queda mucho que decir sobre el Bicentenario. Puede terminarse el año que lo cobijó, pero nunca su carácter fundacional, la certeza de que es el punto de partida para infinidad de cosas.

Comentarios 7

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Leandro Gabriel Mendoza #7 30 Dic 2016 19:16 Hs

La emocion por el bicentenario del soberano de a pie que trabaja 16 a 20 horas por dia,fue genuina ,sincera. La de los funcionarios,politicos,autoridades, multimillonarios ,sin gran esfuerzo,es solo cinismo. El momumento para ellos como poder que son , de la generacion mas corrupta que en 200 años que dirigio los destinos de nuestra provincia seria un Oflador Gigante que se visualice desde todos los puntos cardinales.

cucho59 #6 30 Dic 2016 13:13 Hs

#4: y si, era de esperar, dos "grones" peronistas me votaron en contra.

just #5 30 Dic 2016 11:10 Hs

Tiene que ser el punto de partida para que el Pueblo deje de ser manso y esclavo!!! Tiene que ser el punto de partida para luchar sin pausas a favor de la VERDAD y la JUSTICIA!!! Alberto Lebbos

cucho59 #4 30 Dic 2016 08:05 Hs

#3: lo que Ud. escribió es lo que pienso también. Bélgica tiene 30.000 km cuadrados un poquito mas grande que Tucumán y es de primerísimo mundo, pero claro, no tuvo un Perón, una Eva, una bailarina de cabaret como presidente, "Isabelita", un terrorista como Mendez, no lo nombre porque es yetatore, un "tuerto" ladrón y una Cristina resentida por compartir como Eva no saber quién al final fue su padre y para peor jefa de una asociación ilícita. Con todo esto como pretendemos ser una provincia y un país mejor, imposible. No lo veremos, no soy pesimista, soy realista, porque los que degeneraron la democracia los vienen engañando desde 1945.

yodatuc #3 30 Dic 2016 07:13 Hs

Muy lindo recuerdo la del 9 de julio de este año que ya agoniza, muy ciertas las lágrimas de aquella noche en donde todos apretados en una plaza, nos abrazabamos como nos abrazaremos mañana a las cero, en el cumpleaños de nuestra patria, también lloramos juntos entonando nuestra canción patria, y el día después, seis meses después, cual es la realidad, sigue la misma pobreza, hay muchos hogares que ya el 24 se pensó mas en la silla vacía que en los cohetes, y no vacía por trabajo, sino porque la maldita inseguridad se llevo, a su padre, a su madre, a su hijo o a su hermano, o en los miles de tucumanos pobres que lo son desde hace cuarenta años, generaciones enteras que no saben lo que es planificar vacaciones algunas, que comparten un caño de agua y que no conocen de cloacas, que tienen que ir la noche anterior a pedir turnos en un hospital, en donde los médicos solo tienen veinte turnos de salud, en donde nuestros dirigentes viven como reyes y actúan como tales, sin permitir que el soberano pueda acceder a saber en que se gastasrin miles de millones de pesos de imouestos , cuyas dudas serian menos tolerables, si no fuéramos testigos de su enriquecimiento patrimonial en tan corto tiempo, y los jueces, que ahora serán juzgados, que administran una justicia selectivamente ciega, es buena la esperanza, pero también es bueno juzgar la realidad...

cucho59 #2 30 Dic 2016 06:22 Hs

Le pregunto al que escribió esta nota: Tucumán esta en condiciones de ser que? Vaya a Europa y visite Bélgica este solo país, no le digo Alemania porque es el mejor de Europa y con muchos recursos. Cuando regrese vera la realidad de Tucumán y escribirá otra nota. Parece que es peronista, sigue con el mismo verso del ´45 a la fecha. Un tren a Tucumán demora 24 Hs para hacer 1320 km, en Bélgica el Thalys de alta velocidad va a 320km/h. demoraria cuando mucho 5 horas. Como hacen todo esto esos países? no roban, cumplen con la democracia y no tienen populismos.

cucho59 #1 30 Dic 2016 06:10 Hs

El festejo es lo único que nos queda del Bicentenario. Aprendamos de Bélgica, un país que no tiene, petroleo, no tiene soja, no tiene caña de azúcar, no tiene energía y esta entre los mejores del mundo con muy poco territorio. Soporto dos guerras mundiales en la primera hubo en suelo belga 280 batallas que dejo ciudades destruídas, en la segunda los nazis pasaron por Bélgica camino a París y tomaron el país, hicieron estragos. Un nivel de vida de entre los mejores de Europa. Esta provincia y este país no tiene futuro, pesimista? no, realista. Un gobierno preparando comedores para los alumnos de las escuelas cuando deberían comer en su casa. Pagamos impuestos y se roban el dinero. Mientras tengamos degenerados conduciendo la democracia esto no cambiara, han degenerado la política y la democracia, ahí está la diferencia con Bélgica, no roban y cumplen con la democracia por eso es de primerísimo mundo.