CONMOCIÓN

Mataron a un deportista después de robar las mochilas de él y su novia

El episodio se produjo a la siesta, cerca de Italia y Castro Barros. La Policía busca a dos sospechosos. Quejas por la inseguridad Andrés Castro tenía 24 años, jugaba en Monteros Voley y, de acuerdo con los vecinos, no se había resistido.
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BUSCANDO PRUEBAS. Personal de la División Homicidios y peritos de la Policía Científica recorren el lugar donde fue asesinado el joven. la gaceta / foto de diego aráoz  |  Ampliar  (1 de 2 fotos)

“No se puede vivir así ya -advirtió doña Adela con lágrimas en los ojos-. A él lo tuve desde muy chiquito en mis brazos. Era hermoso y tenía toda la vida por delante. Vinieron dos y me lo mataron. Y seguro que saldrán pronto y a él no lo volveré a ver más”. Con esa dureza, una vecina contó cómo había sido asesinado Andrés Castro ayer a la siesta, un crimen que conmocionó a barrio Modelo.

El joven, de 24 años, era jugador de Monteros Voley. Ayer caminaba por Italia hacia su casa, ubicada en la esquina de esa calle y Castro Barros. Iba con su novia, Soledad Castro. Poco después de las 14.30, uno de los dos jóvenes que se desplazaban en una moto se bajó y, con un arma en la mano, les pidió que le entregara las mochilas que llevaban. La víctima cumplió con la orden y le entregó la suya, pero quiso evitar que llevaran la de su pareja. En ese momento, según los investigadores, el asaltante le disparó.

Los vecinos aseguran que la víctima nunca intentó resistirse al atraco y simplemente trató de proteger a la novia. Castro, según sus allegados, había sufrido una salvaje agresión hace dos años, cuando fue atacado junto a sus amigos.

“La chica comenzó a gritar desesperadamente. Salimos a ver qué había pasado y descubrimos a Andrés tirado en el suelo, boca abajo. Lo dimos vuelta y, como la ambulancia del 107 no llegaba, lo llevaron en una camioneta al sanatorio Galeno. Poco después nos enteramos de que había fallecido”, dijo Jimena, otra vecina de la víctima.

Los habitantes del barrio Modelo dicen que el asalto fue cruento. “No se escucharon gritos ni nada, por lo que pensamos que él no se peleó con los delincuentes. Después hubo un estallido, como el ruido que hace un raspafósforo. Nos dimos cuenta de que algo malo había pasado cuando la novia comenzó a gritar desaforadamente”, relató María Laura de Juárez, otra vecina.

Fernanda, otra habitante de la cuadra donde se desencadenó el homicidio, le dijo a LA GACETA que los asaltantes eran jóvenes. “Las caras no se pudieron ver bien porque venían con la gorra del buzo puesta. Tampoco podemos precisar la edad exacta, pero por cómo se movieron, eran chicos”, comentó Fernanda.

Dolor

Con el correr de los minutos los vecinos fueron rodeando a doña Adela. Durante todo ese tiempo buscaron calmarla. La contuvieron para que no se descompusiera. “Los robos son cosa de todos los días. El sábado, a una mujer mayor la golpearon para quitarle la cartera. La arrastraron por la calle como si fuera un animal. Lo detuvieron los vecinos, y recién después llegó la Policía. Tres días después lo matan a ‘Andresito’. Alguien se tiene que hacer responsable”, dijo.

“El principal problema que tenemos en la zona es la cerámica (la construcción está abandonada). Allí se esconden para asaltar a los vecinos”, se quejó Mercedes López.

Los vecinos, de a poco, se fueron agolpando para quejarse por la inseguridad. “Esto es tierra de nadie. Somos víctimas de arrebatos, asaltos y escruches y nadie hace nada. Ahora, que mataron a ese pobre chico, posiblemente pongan un patrullero y, después de una semana, se irá a otro lado. Es lo que pasa siempre”, cuestionó Federico Fuentes, otro habitante de barrio Modelo.

El voley tucumano llora a una de sus figuras

Andrés Castro comenzó su carrera deportiva en el Instituto Pellegrini. Sin embargo, hace unos cinco años se incorporó a Monteros Voley, club con el que dio la vuelta olímpica en todos los torneos tucumanos que disputó.

En el ambiente del voley consignan que Castro era uno de los jugadores con mejor técnica en la provincia y con mayor proyección, luego de haber cumplido destacadas actuaciones en los torneos de ascenso a nivel nacional. Su puesto natural era de central, al igual que el de su hermano “Lalo” Castro, que es yerno del Ministro de Gobierno, Regino Amado.

Desde muy temprano los compañeros y amigos del deporte se acercaron al sanatorio Galeno, donde falleció. Allí acompañaron a su familia, que siempre estuvo vinculada al deporte.

“La vida del otro vale tanto como el otro considera que vale la tuya. Hoy le tocó a uno de mis mejores y más viejos amigos. Se cruzó con un hijo del mal gobierno y de una familia que no le transmitió un puto valor... Se hizo el dueño de disponer de su vida y luego salió corriendo cobardemente. Un asalto dirán algunos; para mí es un crimen horroroso”, escribió Maxi Rivadeneira en el muro de Facebook de Castro (en esa red social aparecía como Drex Castro).

“A veces uno se pregunta tantas veces el porqué de estas cosas y no encuentra la respuesta. Excelentísima persona, humilde y de buen corazón, eso nadie lo duda. Que en paz descanses, Andrés. Aquí todos te van a extrañar y te tendrán siempre presente”, comentó Facundo Argañaraz en la misma red social.

Cristian Divarvaro también publicó en “face”: “despertarme con esta noticia es durísimo. Que paguen en vida esos delincuentes que se creyeron dueños de tu vida y te la arrebataron. La verdad es que no entiendo cómo, ni por qué”. Por la muerte de Castro, la Federación Tucumana de Voleibol, suspendió todos los partidos que debían disputarse anoche y la reunión del Consejo Directivo.

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