La movilización

Desde temprano, miles de militantes llegaron en colectivos especialmente contratados para el mitin político en el hipódromo. Junto a ellos se mezclaron funcionarios provinciales y legisladores. Los parlamentarios se ubicaron en una tribuna especial. Los vendedores ambulantes trabajaron a destajo en las afueras del hipódromo

10 Jul 2015
El matrimonio Morghenstein esperó el acto a puro cuarteto.- Él, ataviado con una moderna camisa color turquesa a rayas. Ella, con una boina amarilla de lana para protegerse del frío. El intendente de Las Talitas, Luis Morghenstein, y la legisladora Adriana Najar esperaron la llegada de la Presidenta a puro baile de cuarteto. Para entrar en calor -a la sombra, el aire gélido se hacía sentir- el matrimonio Morghenstein se movió al ritmo de los temas que tocaban las bandas de música que se sucedían, unas tras otra, en el hipódromo (primera foto, de arriba hacia abajo).

Ministro fotógrafo.- En reiteradas oportunidades se lo vio al ministro de Salud y candidato a intendente por la capital, Pablo Yedlin, sacar fotos durante el mitin. La mayoría de las veces, el funcionario alperovichista tomaba imágenes y también filmaba escenas con su celular. Otras tantas, realizaba “selfies” con militantes que se acercaron antes y después del acto (segunda foto, de arriba hacia abajo).

A Yapura Astorga le pincharon el globo.- Los seguidores del intendente de Tafí del Valle, Jorge Yapura Astorga, se ubicaron a pocos metros del escenario montado en el Hipódromo. El grupo había llevado un globo inflable gigante con la forma de un avión para publicitar la villa turística. Cuando se estaba elevando, de pronto, el globo comenzó a descender. “Parece que lo pincharon con una aguja”, señaló un vocero del dirigente tafinisto, quien manejaba el nombre de una “compañera” sospechosa.

En helicóptero es más rápido.- Cuando arribó al aeropuerto Benjamín Matienzo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se subió a un helicóptero. En esa aeronave se dirigió hacia el helipuerto de la Dirección de Emergentología. Allí hizo transbordo y abordó un vehículo oficial hasta la Casa Histórica. Menos de 20 minutos demoró ese viaje con cambio de movilidad incluida. El gobernador José Alperovich y la senadora Beatriz Rojkés acompañaron en todo momento a la mandataria (foto inferior).

Tribuna pequeña.- Los legisladores y algunos funcionarios provinciales no tenían cabida dentro del escenario del Hipódromo, donde estaban los dirigentes más cercanos a la Presidenta. Por eso, se les montó una pequeña tribuna a la derecha del público, junto al estrado central. Allí se ubicaron el vicepresidente de la Legislatura, Manuel Fernández, el presidente del bloque oficial Tucumán Crece, Roque Álvarez, el ex vicegobernador de Julio Miranda, el alperovichista Sisto Terán, el bandeño Gregorio García Biagosch, el taficeño Alejandro Martínez, el primo del gobernador, José “Tití” León, el monterizo Regino Racedo y la referente peronista Marta Zurita, entre otros. Mezclados entre las “barras” había otros parlamentarios, como el capitalino Ramiro González Navarro y la talitense Adriana Najar.

TRAS EL TEDEUM, A BUENOS AIRES.- Cuando los preparativos para recibir a la Presidenta estaban a pleno en el Aeropuerto, llamó la atención la presencia del arzobispo Alfredo Zecca. Después de celebrar el Tedeum en la Catedral, se dirigió allí para viajar a Buenos Aires. Comentó a LA GACETA que participaría de la asunción del obispo coadjutor de Nueve de Julio (Buenos Aires), monseñor Ariel Torrado Mosconi, quien era obispo auxiliar de Santiago del Estero.

Organizadora.-Los conductores del evento Adolfo Nicolaus y Luis Sandoval remarcaron en diversas ocasiones la labor de la organizadora del festejo patrio, Lorenna Cuba, secretaria de Coordinación y de Representación Ejecutiva. Mientras en las pantallas gigantes montadas sobre el escenario se transmitía la llegada de la Presidenta a la Casa Histórica, Sandoval aprovechó para felicitar a la funcionaria y agradecer a los militantes por su buen comportamiento.

Los primeros.- Fueron de los primeros oficialistas en subirse al escenario del Hipódromo. Los candidatos alperovichistas Osvaldo Jaldo (a vicegobernador) y Pablo Yedlin (a intendente de la Capital) estuvieron desde las 14 en el lugar del festejo patrio. Aprovecharon la espera para saludar a los militantes y escuchar la música tropical que tocaban los grupos invitados.

Formalidad y las excepciones.- La mayoría de los ministros y funcionarios nacionales hombres vistieron trajes oscuros y camisas claras. Gran parte de ellos, eligieron corbatas celestes, azules o rosas. Las excepciones fueron el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el diputado Andrés “Cuervo” Lorroque, que llevaron looks más informales y sin corbata.

Colectivos.- Los choferes de los colectivos en los que se trasladó a los movilizados eran reacios a realizar declaraciones periodísticas. “Pasé licencia por enfermedad en mi otro trabajo”, aseguró uno. “Si se enteran (los dirigentes políticos) me matan, mejor no”, señaló otro. Uno de ellos aceptó charlar, pero sin dar su nombre. “Estuvo bueno (el día de labor en el festejo patrio) porque trajimos gente, aportamos para que apuyen a la Presidenta, y estamos trabajando. Ahora vengo de la Costanera, pero salímos también de Alfredo Palacios y Próspero García. Desde las 8 que estamos haciendo viajes”, expresó un conductor. Según la Policía Vial, en las inmediaciones al Hipódromo había más de 300 ómnibus. En el parque 9 de Julio, además, había otros 100 rodados. Todos estaban identificados con carteles que llevaban un número y una cifra; esa “clave” también la portaban los “punteros” y “movilizadores” que comandaban cada comitiva. Esos dirigentes eran además los encargados de repartir los sandwiches (había de jamón y queso y de salame y queso) y las gaseosas.

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