Mucho más que una simple dosis de energía

La cafeína suprime la melatonina que nos causa el sueño, pero su exceso puede provocar serios trastornos. La alternativa naturista

13 Ene 2015
1

Encender la cafetera es una actividad rutinaria. Lo hacemos casi mecánicamente al despertarnos y nos invade esa sensación de no poder afrontar el día sin nuestra dosis matutina de cafeína.

Y es que, durante las primeras horas del día, en nuestro organismo todavía circula una gran cantidad de melatonina, la hormona que controla el ciclo circadiano, nos provoca el sueño y que necesita unas 8 horas para ser absorbida. El ritmo frenético al que nos sometemos hace que el dormir tantas horas sea un placer reservado para los fines de semana, y para contrarrestar el efecto de la melatonina, el café nos da ese impulso que necesitamos antes de salir de casa. Sin embargo, el café matutino es mucho más que una simple dosis de energía.

Una de las consecuencias más notables del café son los efectos que provoca en el organismo. El primero, y motivo por el que mucha gente “necesita” ese café matutino, es el de despertarnos. Pero un exceso de cafeína nos puede afectar negativamente, por lo que su consumo debe ser controlado.

La cafeína es una molécula muy parecida a la adenosina, una sustancia que se encuentra en el cerebro y que nos protege reduciendo su actividad nerviosa cuando nos sentimos cansados. Al tener una estructura parecida, la cafeína se inserta en los receptores de adenosina bloqueando así su entrada y dejándonos sin su protección. El resultado: la actividad nerviosa se incrementa y nos mantiene alerta y estimulados. No obstante, una privación prolongada de la adenosina puede tener efectos muy negativos en el cerebro.

Además, la cafeína puede romperse en tres moléculas diferentes: la paraxanthina, la theobromina y la theofilina. La paraxanthina mejora el rendimiento atlético enviando grasa a los músculos como fuente de energía. La theobromina incrementa los niveles de oxígeno y nutrientes del cerebro. Finalmente, la theofilina incrementa el ritmo cardiaco, la fuerza de contracción del corazón.

¿Demasiada cafeína?
La cafeína está presente en muchos alimentos y bebidas que ingerimos a lo largo del día. Aparte del café, el té, las bebidas carbonatadas y el chocolate son ejemplos de bebidas cafeinadas. Pero, ¿cuál es la cantidad máxima de cafeína diaria recomendada? En los adolescentes unos 200-300 miligramos, unos tres Red Bulls. En adultos es de unos 400 miligramos, el equivalente a 4 tazas de café, aunque depende del metabolismo de cada uno.

Una sobredosis de cafeína tiene un efecto similar a las anfetaminas. Puede provocar nerviosismo, dolor de cabeza y taquicardia. Asimismo, los antibióticos bloquean el procesado de la cafeína y su combinación puede ser peligrosa. La mezcla de cafeína y alcohol también puede tener efectos muy negativos en el organismo. Por eso es bueno controlar su ingesta o recurrir a las alternativas naturistas (ver nota aparte).

También es posible disfrutar del sabor y aroma del café sin sufrir después los efectos de la cafeína mediante el café descafeinado. Muchas veces se asocia el consumo de café con sus posibles efectos perjudiciales para la salud, algunos estudios revelan que en realidad podría tener efectos que van más allá del empuje energético. Muchos de estos estudios son preliminares y nunca deberían tomarse ni como remedios ni curas para ciertas enfermedades.

LAS OPCIONES NATURISTAS

CAFÉ DE HIGO
Una bebida antioxidante con delicioso sabor frutado

La gran diferencia entre el café de higo con el café tradicional es la ausencia de cafeína en sus componentes. El café de higo contiene vitamina B y minerales como potasio, magnesio y calcio. Además es altamente alcalino. Actúa en el proceso de absorción y drenaje de los residuos tóxicos de las mucosas respiratorias, gástricas e intestinales y en el mucuedema de la piel. Además es energizante y equilibra la temperatura corporal. Tiene el aspecto, consistencia y color del café común, pero su sabor es levemente frutal. Es fabricado con pasas de higo desecadas y luego molidas. La forma de prepararlo es exactamente igual al café común y se adapta tanto en cafetera como en infusión. Además tiene todas las propiedades del higo: aporta una gran cantidad de lignina, una fibra alimentaría que no se puede digerir y que ayuda a superar los problemas de estreñimiento. En su forma seca los higos son todavía mucho más útiles para regular el tracto intestinal siendo una de las maneras más conocidas el dejar durante varias horas varios higos en un vaso de agua y tomarse el agua y los higos en la mañana. Son los higos una gran fuente de energía dado la alta cantidad de carbohidratos que presentan y, además, son antioxidantes.

CAFÉ DE ALGARROBA
Una infusión bien argentina con ligero sabor a chocolate

Se trata de una bebida de delicioso sabor y aroma que puede ser incorporada como infusión sustituta del café o de la chocolatada. Por no producir acidez y ni contener cafeína ni malta es recomendada para quienes sufren de hipertensión o celiaquía. Además, por su sabor dulce es aconsejada para los diabéticos. Al igual que con la harina de algarroba, los beneficios del torrado o “café” de algarroba son numerosos por su alto contenido en fibras, hierro, vitaminas y azúcares naturales. Uno de los beneficios de la algarroba que se ubica en la resina, es que está recomendada para los tratamientos del asma, la blenorragia, la cistitis, la laringitis y la indigestión. Está comprobado, por otra parte, que esta resina de la algarroba es un excelente agente expectorante, limpiando de esta manera las vías respiratorias. Entre sus principales minerales se encuentran el potasio, el fósforo, el magnesio, el calcio, el silicio y el hierro. Además posee un alto contenido en tanino, que es un poderoso antioxidante. Se consume como el café común y comercialmente se pueden conseguir variedades orgánicas que, incluso, se combinan con otras plantas, como el mistol, la naranja agria o el mismo café de higo.

Temas

Tucumán
Comentarios