Transpirar no es lo mismo que adelgazar

Se acerca el verano y muchos se apuran por perder peso, pero trotar abrigado no te ayudará a reducir los kilos de más

16 Dic 2014
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A LARGO PLAZO. Los resultados no se obtienen de un día para el otro, sino con un plan de entrenamiento. reuters

Con el verano agazapado en la línea de largada, muchos son los que salen a correr para intentar perder los kilos acumulados durante el año. Y en ese intento por conseguir soluciones mágicas en poco tiempo, hay quienes apuestan por prácticas que, además de no ser efectivas, pueden llegar a ser contraproducentes. Una de ellas, por ejemplo, es la de salir a correr con mucha ropa encima. Abrigados hasta el cuello o con una faja en el abdomen, buscan reducir la pancita sudando. Sin embargo, la profesora de Educación Física y entrenadora Ruth Brito advierte que el organismo no funciona de ese modo. “No es lo mismo transpirar que adelgazar; transpirar no es quemar grasa. Quemar el tejido adiposo requiere de un proceso aeróbico. Lo que uno logra al estar abrigado es deshidratarse y sofocar al cuerpo. Lo ideal es ir a correr lo más cómodo posible”, aclara.

El sudor es un fluido compuesto mayormente por agua y sal, y en menor medida por minerales y otras sustancias orgánicas. Mediante la sudoración, el cuerpo se refrigera y elimina toxinas. En ese proceso se pierde agua, pero no grasas.

Brito advierte que la transpiración excesiva puede causar deshidratación y una disminución en el rendimiento. “Uno se siente fatigado. El primer síntoma es la sed. Después pueden producirse dolores de cabeza y mareos. Por eso, la hidratación debe hacerse antes de la actividad, durante (con tragos cortos), y después. Estar bien hidratado ayuda además a la lubricación de las articulaciones”, explica.

Las vacaciones se acercan y el traje de baño amenaza a hombres y mujeres que desde hace algunas semanas colman parques y plazas en busca de una mejor figura. “Es imposible lograr resultados en tan poco tiempo. La gente -señala Brito- sale desesperada a correr, pero hay que tener mucha paciencia para obtener resultados. El hecho de querer hacer en un mes lo que no hiciste en un año puede traer consecuencias y perjudicar la salud. Lo ideal es mantener una rutina”.

Por eso, si tenés sobrepeso, venís de meses de sedentarismo y tu objetivo es adelgazar, es importante una buena dieta y comenzar con un entrenamiento subaeróbico.

“Puede ser una caminata de 40 minutos controlando que las pulsaciones no sean superiores a 150. Con el tiempo, se puede pasar a un trote suave de unos 50 minutos o una hora. Siempre hay que llevar una botellita con agua, aunque no muy fría”, recomienda la profesora de Educación Física.

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