El Vaticano pide datos sobre la investigación a Ilarraz

El sacerdote está acusado de haber abusado de decenas de niños en el seminario donde era profesor. El Tribunal Interdiocesano de Santa Fe ya entrevistó a una de las víctimas.

04 Sep 2013
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EN MISA. Ilarraz estuvo a cargo de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en Monteros. ARCHIVO LA GACETA

PARANÁ.- Después de casi 20 años, la Iglesia católica decidió tomar acciones en el caso de abuso sexual a menores contra el sacerdote Justo José Ilarraz, acusado de violaciones contra decenas de niños que estaban a su cargo cuando era profesor del Seminario menor de Paraná, capital de Entre Ríos.

Ahora, por pedido expreso de la Santa Sede, el sacerdote Alejandro Bovero, vicario de justicia del Tribunal Interdiocesano de Santa Fe, con jurisdicción sobre la diócesis de Paraná, está llevando adelante una investigación previa, a modo de instrucción, sobre una víctima que declaró en la Justicia de Entre Ríos por el caso de abuso, y la documentación que se reúna será enviada a Roma.

En 1995 la Iglesia ya había investigado otros tres hechos, pero no prosperó ninguna sanción contra el sacerdote. Es la primera vez que interviene este Tribunal, consignó "El Diario", de Paraná.

"Esta causa viene derivada directamente de la Santa Sede. No es un caso más del tribunal interdiocesano, que nosotros juzgamos. Además, esto no es un juicio. Es una instrucción previa", aclaró el sacerdote, párroco de la Sagrada Familia, de Santo Tomé, docente en el Seminario de Santa Fe y en la Universidad Católica.

Ilarraz, mientras tanto, debe responder ante la Justicia penal de Entre Ríos por los presuntos abusos. En septiembre de 2012 comenzó a instruirse una investigación, que acumula ya la declaración de siete víctimas, que contaron en Tribunales de qué modo el sacerdote, que entre 1985 y 1993 fue prefecto de disciplina en el Seminario, abusó de ellos, siendo adolescentes, cuando cursaban los primeros años de la secundaria como pupilos.

Luego de las acusaciones, Ilarraz fue enviado al Vaticano para hacer una maestría, y -a su regreso- se lo destinó a la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en Monteros, Tucumán.
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