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Precauciones para evitar accidentes viales

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Seguramente, diciembre y enero son los meses más esperados. El primero sobrelleva el estrés, la ansiedad, el cansancio de los meses de trabajo y estudio, matizados hacia el final con las reuniones de despedida, las Fiestas, que no siempre son sinónimo de alegría, pero que agregan una dosis de fatiga. El segundo es sinónimo del comienzo de un nuevo ciclo de vida, que suele llegar con la esperanza de que será mejor que el que se fue. Marca el inicio de las vacaciones para una gran mayoría de personas. Muchos deciden veranear en otros puntos del territorio nacional o en países limítrofes por vía automovilística. En enero y febrero se registra un elevado índice de accidentes viales en las rutas. El exceso de velocidad es una de las causas principales de muerte.

Para evitar contratiempos que pueden ser trágicos, es de suma importancia que antes de salir a cualquier parte, llevar el vehículo a los talleres de revisión técnica obligatoria. Es conocida también la vocación por transgresión de una buena parte de los tucumanos, razón por la cual quienes han elegido, por ejemplo, Brasil como destino, deberían informarse previamente sobre las normas viales de ese país, así como de otros datos útiles para el turista. Se puede consultar en el sitio http://www.conbrasil.org.ar/CONSBRASIL/info_para_tur_em_br.asp. Del mismo modo, podrían hacer lo mismo con Chile, Uruguay o Bolivia, en el caso de optar por esos lugares.

Los expertos de la asociación civil "Luchemos por la vida" comentan que muchos conductores creen que es mejor conducir de noche porque hay menos tránsito y se evita así el agobiante calor; además se llega de día y se lo aprovecha mejor. Sin embargo, viajar de noche, triplica el riesgo de muerte porque el sueño es inevitable y disminuye en gran medida los reflejos y la capacidad de reacción. El ritmo biológico normal de cada persona, hace que ella esté acostumbrada a dormir de noche. El conductor ideal, capacitado para conducir de noche con menos riesgo de quedarse dormido o dormitar, sería aquel que normalmente durmiese de día y condujera de noche. Se agrava mucho más si no hubo descanso, o si se trabajó durante todo el día. Pero peor aún si la persona cenó abundantemente y bebió alcohol. También influye la monotonía del paisaje, la menor visibilidad; la posibilidad de encontrar en la ruta un animal que se cruza, autos sin luces reglamentarias, y los encandilamientos.

En esta época del año, la empresas de ómnibus de larga distancia incrementan las unidades de refuerzo a los diferentes destinos y a veces, en el afán de obtener más réditos, no respetan el descanso necesario que deben tener los choferes. Esta situación plantea un potencial peligro para los pasajeros y los mismos conductores. En ese sentido, debe ser riguroso el control de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte.

Por otro lado, Transporte de la provincia debería verificar que todo vehículo que saliera de la provincia contara con la revisión técnica obligatoria, efectuada en los talleres autorizados. Se trata de tomar todas las previsiones del caso antes de emprender un viaje con la familia. Los automovilistas deben tomar conciencia de que las normas están hechas para proteger la vida propia y la del prójimo, de manera que cumplirlas a rajatabla disminuirá considerablemente la posibilidad de un accidente. De ese modo, se estará apostando a la vida y las vacaciones felices podrán ser una realidad.