El desamor sí duele, según un estudio

El rechazo provoca un sentir de dolor, que se reciente en la misma zona del cerebro. Ejemplos.

01 Oct 2012
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DESAMOR El amor duele como una espina clavada en el corazón. FOTO TOMADA DE GOOGLE.COM

MICHIGAN, Estados Unidos.- Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Michigan demostró que las mismas regiones del cerebro que entran en actividad como respuesta a las experiencias sensoriales dolorosas se activan durante las experiencias intensas de rechazo social.

Los investigadores reclutaron a 40 personas que experimentaron la quiebra de una relación romántica en los últimos seis meses, y que pensar en su experiencia de la ruptura los llevaba a sentirse intensamente rechazados.

Cada participante completó dos tareas, una relacionada con sus sentimientos de rechazo y la otra acerca de sus sensaciones de dolor físico, mientras era sometido a escáneres de Imagen por Resonancia Magnética funcionales (fMRI por su sigla en inglés).

Durante la tarea de rechazo, los participantes vieron una foto de su ex pareja y pensaron acerca de cómo se sintieron durante la experiencia de la ruptura, o miraron una foto de un amigo y pensaron acerca de una experiencia positiva reciente con esa persona.

Durante la tarea de dolor físico, se les sujetó al antebrazo un artefacto térmico, que en algunas pruebas suministró un estímulo doloroso pero tolerable similar a cuando se tiene en la mano una taza de café caliente, y en otras pruebas proporcionó un estímulo cálido pero no doloroso.

Si el rechazo produce dolor, el amor parece calmarlo, de acuerdo a otra investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en California (Estados Unidos), que ha comprobado que los sentimientos de amor apasionado pueden aliviar el dolor con la misma eficacia que los analgésicos e incluso que algunas drogas ilegales, como la cocaína.

Este fenómeno es posible porque el amor intenso activa las mismas regiones del cerebro donde actúan los medicamentos destinados a calmar el dolor: el sistema de recompensa cerebral, que es el encargado de generar recompensas bioquímicas ante determinados estímulos que recibe la persona.

"En los sistemas de recompensa se genera la dopamina, una hormona y a la vez un neurotransmisor (mensajero químico que intercomunica las células nerviosas) que influye en nuestro estado de ánimo, en nuestra gratificación y en nuestra motivación", explica el investigador médico Sean Mackey, que ha dirigido el estudio de Stanford a la agencia EFE

Según el doctor Mackey, "Cuando las personas se encuentran en la fase del amor más apasionada existen alteraciones significativas en su estado de ánimo que impactan sobre su experiencia del dolor".

En sus experimentos participaron quince estudiantes universitarios (ocho mujeres y siete hombres) "perdidamente enamorados", que estaban en las primeras etapas de sus respectivas relaciones de pareja. En esta fase de enamoramiento, la gente se sienten eufórica, con mucha energía, piensa continuamente en el ser amado y anhela estar con ella o él.

Su actividad cerebral fue registrada mediante una tecnología de diagnóstico por imagen denominada resonancia magnética funcional (fMRI), mientras observaban fotos de sus parejas actuales y a la vez eran expuestos a una sensación de dolor suave. Así, los científicos comprobaron que la visión del ser amado, generaba un alivio en el dolor físico. (Revistamujeres.com)

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