A la salida del boliche ofreció acercarla hasta su casa, pero la llevó al río Salí para violarla

Una adolescente de 14 años estaba siendo abusada ayer por un joven cuando tres policías que pasaban por la zona lograron salvarla. La menor había ido a bailar con su madre en Alderetes, donde conocieron a dos hombres. El abusador se alejó de la otra pareja, y bajo el puente Lucas Córdoba la forzó

25 Sep 2012
Los policías observaron que en los márgenes del río Salí estaba estacionada una motocicleta y dos personas, un hombre y una mujer, forcejeaban cerca del rodado. Detuvieron el patrullero y se bajaron, para determinar qué estaba pasando. Al comenzar a descender hacia el río, la mujer comenzó a correr hacia ellos pidiendo auxilio y el hombre arrancó la moto para escapar. La oscuridad impedía a los policías ver con claridad lo que sucedía. La mujer, una adolescente de 14 años, les contó que el motociclista estaba abusando sexualmente de ella. El hombre intentó salir del lugar, pero cayó del rodado tras chocar con un montículo de escombros. Luego de un recorrido por la zona, lo encontraron escondido en unos matorrales y lo aprehendieron.

En el boliche

Según la declaración que la adolescente realizó más tarde en la seccional 11ª, el domingo a la noche había ido con su madre a bailar en un boliche de Alderetes. Allí conocieron a dos hombres, quienes se ofrecieron a llevarlas a su casa a las 4, cuando cerró el local.

Las mujeres subieron cada una en una moto. Pero el sujeto que llevaba a la adolescente aceleró y perdió de vista al rodado en el que viajaba la madre de la menor. Por la fuerza, según dijo la adolescente, la llevó hasta la orilla del río.

El agresor le dijo a la menor que iban a tener relaciones sexuales, y que si ella se oponía, él iba a matarla. Entonces, comenzó a manosearla. Ante la resistencia de la menor, el hombre de 22 años la golpeó, la arrojó al piso y allí la obligó a la práctica del sexo oral. Fue en ese momento cuando llegaron los policías.

La ronda

Los agentes José Miguel Fernández, Hugo Williams Cabrera y Mariano Daniel Leguizamón habían sido designados para patrullar la zona durante la noche en el móvil TUC-2191 de la Policía. Los tres trabajan en la seccional 11ª, y llevaban varias horas dando vueltas sin que se hayan producido novedades de relevancia.

A las 4.30, cuando pasaban cerca del puente Lucas Córdoba, a uno de los agentes le llamó la atención la moto Honda verde y negra que estaba hacia el lado sur del puente, es decir del lado de San Miguel de Tucumán. A pesar de la oscuridad, los agentes lograron divisar que en el suelo dos personas forcejeaban. Por ello, los policías decidieron acercarse y su presencia permitió a la adolescente escapar del abusador. Luego de haber caído de la moto al intentar huir, su atacante corrió hacia los márgenes del río Salí. Pasaron varios minutos hasta que lo hallaron escondido en el matorral. En el mismo patrullero, el joven y la víctima fueron trasladados a la comisaría. La adolescente lloró durante todo el trayecto.

La aprehensión

La madre de la adolescente fue a la dependencia policial apenas se enteró de lo que había pasado. Estaba desesperada porque su hija no llegaba a la casa. Las mujeres declararon lo que había pasado, y la fiscala María de las Mercedes Carrizo ordenó la aprehensión del presunto abusador.

El operativo estuvo supervisado por el subcomisario Miguel Ángel Suárez, con la colaboración del oficial Julio Ponce, ambos a cargo del comisario Antonio Quinteros.

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