Cristina habló de "timba" y defendió las retenciones

La presidenta argentina se refirió con preocupación a la crisis mundial.

02 Jul 2008
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PALABRAS REPETIDAS. Cristina Fernández defendió la aplicación de los derechos de exportaciones para resguardar “la mesa de nuestros pueblos”.LA GACETA/ HECTOR PERALTA

La puja entre el Gobierno argentino y los sectores agropecuarios sobrevoló en cada párrafo del discurso que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner pronunció durante el plenario de mandatarios nacionales en Tucumán.
La jefa de Estado alertó ante sus pares de la región sobre el impacto que tendrá en la calidad de vida de los habitantes de países emergentes el alza en los precios internacionales del petróleo y de los alimentos. "Los temas de alimentos y energía han invadido la agenda pública a lo largo y a lo ancho de todos los países", lanzó la mandataria anfitriona en una de sus primeras intervenciones. "Lo cierto es que, hoy, el precio del barril del petróleo parece no tener fin y también parece no tener fin el aumento de los alimentos", insistió.
A medida que Cristina Fernández avanzó en su alocución, las citas al conflicto que desde hace más de 100 mantiene con el agro (a partir de la aplicación de retenciones móviles a las exportaciones) se tornaron irremediables. "Me acaban de informar antes de ingresar a esta reunión que el precio de la soja, por ejemplo, ha llegado a U$S 590. Hace apenas 20 días, en discusiones que manteníamos con el sector agropecuario precisamente por el precio de los alimentos y por nuevas tablas de evaluación de esos precios, se sostenía que cuándo iba a llegar la soja a U$S 600. En ese momento el precio de la soja estaba en U$S 470 y hoy está en U$S 590", ejemplificó.
Fernández de Kirchner fue aún más pesimista en sus pronósticos. "Esta disparada de los precios pone en riesgo no ya la economía de un país, no ya las reservas de un Banco Central, sino cosas más tangibles y que nos hacen a nosotros como gobernantes mucho más responsables: como lo es la mesa de los hombres y mujeres de nuestros pueblos, los alimentos y la soberanía alimentaria de los pueblos", planteó. E inmediatamente dijo en tono de advertencia: "hay una expresión muy rioplatense, ?timba?; la timba es el juego que hacen los apostadores cuando se juntan; señores de la ?timba? financiera, han pasado a la ?timba? de los alimentos".
Antes de finalizar su discurso, la jefa de Estado reforzó sus presagios. "Antes, estas consecuencias las pagaban las macroeconomías con endeudamiento, con fuertes déficit. Hoy, las van a pagar los hombres de carne y hueso con el precio del pan, de la carne, de la leche", conjeturó. Con ese contexto de crisis ya esbozado, la Presidenta instó a sus pares a fortalecer la unidad regional: "la independencia y el crecimiento de nuestra región está fuertemente atado al proceso de integración. Si para nosotros la integración antes fue un desafío, ahora es una necesidad de carácter estratégico, no solamente de crecimiento, sino de defensa de nuestros recursos naturales".

Evocación a Perón y recuerdo para los historiadores
Criticó elípticamente a la prensa argentina, abogó por la integración plena de Venezuela al Mercosur, respaldó a su par boliviano Evo Morales frente a los referendos autonómicos y hasta recordó a Juan Domingo Perón a 34 años de su fallecimiento. Cristina Fernández de Kirchner abrió las deliberaciones y se despidió de la presidencia pro tempore del bloque con discursos cargados de contenido político.
"Respecto de la constitución del Banco del Sur, de la urgencia de hacerlo, quiero decirle (en alusión a Hugo Chávez) que este último fin de semana se ha avanzado mucho, ya Argentina ha mandado una propuesta de documento ya constitutivo, definitivo casi, sobre este tema", lanzó. "Como también lo ha recomendado el Foro de Estados Federados y Municipios, seguimos insistiendo con mucha fuerza por la incorporación prontamente de Venezuela como miembro pleno del Mercosur", planteó. Para el ingreso del país andino al bloque, sólo resta la aprobación de los Parlamentos de Brasil y de Paraguay.
Luego, se sumó a la evocación del venezolano al fundador del Partido Justicialista e incluyó en sus saludos a los historiadores. "Es un aniversario más de la muerte del general Perón y también el Día de los Historiadores", sostuvo.
También celebró las investigaciones sumarias del Colegio de Periodistas de Chile, tras las cuales la institución "pidió perdón a familiares de asesinados en un episodio que tuvo lugar durante la dictadura en 1975", según dijo. "Quiero repetirlo textualmente para no equivocarme: una condena que cupo a los responsables de la información del Mercurio, la Segunda, las Ultimas Noticias y la Tercera, como lo establecieron los fallos del Tribunal de Ética en sendas investigaciones sumarias", aseveró la Presidenta.

Confundió naranjas agrias con limones
Cristina Fernández de Kirchner dedicó menciones a todos sus pares, pero en varios momentos se detuvo en la figura del brasileño Lula da Silva. Citó al líder del Partido de los Trabajadores en ocho oportunidades (el doble de las que lo hizo con el venezolano Hugo Chávez. También cometió un furcio: confundió las naranjas agrias de los árboles sembrados en las calles con los limones que se producen en Tucumán. "Tucumán exporta jugo de limón y limones, es el primer exportador mundial. Eso que usted veía, presidente Chávez, no eran naranjas, eran limones que se exportan de aquí", le dijo, en alusión a las chanzas entre el venezolano y Evo Morales: Chávez dijo que el boliviano se había tentado con las naranjas de alrededor de la plaza Independencia.

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