Gloria Polanco: la historia de una mujer perseguida por la tragedia

Gloria Polanco: la historia de una mujer perseguida por la tragedia

Junto con Glora Polanco, fueron secuestrados dos de sus hijos. Su marido fue asesinado al no poder pagar el rescate.

DRAMA. La historia de la ex rehén parece más ficticia que real. REUTERS DRAMA. La historia de la ex rehén parece más ficticia que real. REUTERS
27 Febrero 2008
BOGOTA, Colombia.- La noche del 26 de julio de 2001 marcó un antes y un después para Gloria Polanco quien, como pocas personas, ha soportado muy de cerca el drama del conflicto armado que azota a Colombia.

Polanco, que entonces tenía 41 años, fue secuestrada en su propio departamento por 50 miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que se llevaron a 13 personas, entre ellos dos de sus hijos, durante una incursión en un edificio residencial de la ciudad de Neiva, capital de la provincia de Huila. Los rebeldes pretendían secuestrar también al entonces senador Jaime Lozada, esposo de la representante de la Cámara, pero éste no se encontraba en el lugar.

Poco tiempo después, los jefes guerrilleros separaron a la política de sus hijos Juan Sebastián, entonces de 20 años, y Andrés Felipe, de 18. La dirigente del oficialista Partido Conservador pasó a formar parte del grupo de rehenes canjeables por insurgentes presos; los jóvenes engrosaron la lista de secuestrados que deben pagar para obtener la libertad.

Los captores negociaron el precio de la liberación con el senador Lozada y los dos muchachos retornaron sanos y salvos a su hogar el 13 de julio de 2004. Sin embargo, la tragedia para la familia estaba lejos de quedar atrás: el senador no pudo pagar a las FARC la cantidad de dinero acordada y el 3 de diciembre de 2005 fue asesinado en una emboscada atribuida al grupo guerrillero.

"Para pagar me dieron un plazo de seis meses, aunque yo les había pedido dos años. Tuve que vender la finca y el ganado y, además, conseguir unos préstamos bancarios y otros personales, pero las cuotas on muy altas y no he podido cumplir", había explicado Lozada en setiembre de 2005, al denunciar que recibía amenazas de muerte.

El senador, que había sido gobernador de su provincia y era presidente del club de fútbol Atlético Huila, fue asesinado durante una gira política, cuando se movilizaba en un vehículo. Uno de sus hijos resultó herido en el ataque.

Polanco se enteró de la muerte de su esposo durante el cautiverio y sus tres hijos se convirtieron entonces en símbolo de una tragedia que por sus características más parece de la ficción que de la vida real.

Juan Sebastián, el mayor, declaró hace poco que la familia está preocupada por la salud de la ex congresista, que sufre de hipertensión. "En una carta nos comentó que frecuentemente se le hacían unos nudillos en el cuello que se le subían a la cabeza, pero lo importante es que la vamos a tener con nosotros para hacerle los chequeos necesarios", expresó. (DPA)

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