Posiblemente se trata del puesto más difícil dentro de un equipo. Solamente ellos son capaces de explicar cómo sobreponerse a recibir un gol. Cómo administrar esa adrenalina que se siente luego de una gran atajada. Cómo convivir en una posición que es tan ingrata como importante.

Se puede pasar de héroe a villano -o a la inversa- en apenas un puñado de segundos. No suele haber grises, así es la vida de los arqueros.

Sin ir más lejos en el tiempo, el error de Carlos Lampe en la derrota de Atlético por 2-0 ante Racing en la pasada Liga Profesional fue algo así como recibir una puñalada en el corazón. Lo sufrieron el arquero, el equipo y los hinchas. Posiblemente esa tarde en el “Cilindro” fue cuando Atlético empezó a despedirse del sueño de campeonar.

Hace algunos días, cuando Nahuel Bustos puso el 2-0 a favor de Talleres con un golazo de tiro libre, muchos hinchas cuestionaron en las tribunas -y luego en las redes- la tarea de Tomás Marchiori, el mendocino de 27 años al que Cristian Lucchetti -palabra autorizada para hacerlo- definió como el arquero de los próximos 10 años de Atlético.

Pese a esas declaraciones de “Laucha”, apenas el ex capitán se fue, Atlético salió a buscar un arquero y llegó Nicolás Campisi para competir mano a mano con Marchiori. Pero luego de alternar algunos partidos como titular Campisi se fue a Huracán, dejando su lugar a Lampe, que llegó a la provincia y se calzó el buzo “decano” desde junio hasta octubre.

Ahora, con la salida del boliviano, el arco de Atlético cayó nuevamente en las manos del surgido en Gimnasia de Mendoza y Lucas Pusineri tiene toda la confianza depositada en él. “Cuento con el apoyo de los chicos y del cuerpo técnico, estoy con ganas de jugar, ahora viajamos a Platense con la ilusión de sumar, ojalá sea el puntapié inicial de algo bueno”, comentó Marchiori antes de subir al avión que lo trasladó ayer a Buenos Aires.

El guardameta fue cuestionado durante la semana, pero mantiene firmes sus deseos de demostrar que está a la altura de las circunstancias. “Tengo redes, pero trato de no leer mucho. Son situaciones dentro de la cancha, el que está adentro sabe lo difícil que es. En el segundo gol la pelota se movió mucho, sabía que le iban a pegar al arco, sé que no iba esquinada y vi en la página de AFA que fue uno de los mejores goles de la fecha, una pena porque salgo yo y es un gol que nos hicieron. Hay que trabajar y tratar de responder cuando el equipo lo necesita, eso trato de hacer todos los días”, remarcó el nacido en Godoy Cruz.´

Hace un año, cuando “Laucha” se despidió de Atlético, los dirigentes se movieron rápido y desembolsaron 250.000 dólares para quedarse con el pase de “Tomi”, que no se arrepiente de haberse instalado en la provincia.

“Me siento como si fuera un chico salido de aquí, por lo que me tocó vivir. Estoy contento de pertenecer a una institución como esta y espero devolverle de la forma que sea el cariño que me dan”, advirtió.

Más allá de que Marchiori tiene toda la confianza del entrenador, en las prácticas la competencia interna está al rojo vivo. En el puesto de arquero son cuatro los que pugnan por un lugar. Además de “Tomi”, Luis Ojeda, Gustavo Lescano y Maximiliano Mazza Díaz dejan todo en cada práctica para convencer al entrenador. “Es un grupo muy bueno. Lucas siempre priorizó que haya una competencia sana y eso es importante para que todos estemos bien”, relató Marchiori con buena onda, mientras posaba con Ojeda para una foto.

El mendocino confía en que podrá adueñarse del arco “decano” por varios años, como vaticinó Lucchetti, aunque sabe que no será sencillo. “Voy en el camino del crecimiento, tengo la mentalidad enfocada en que trabajando se solucionan las cosas -sostuvo-. Eso me trajo a Primera, yo arranqué de abajo, sin embargo ahora que estoy aquí sigo con la misma convicción y objetivos, quiero afianzarme, jugar mucho tiempo en Tucumán y lograr cosas importantes. Voy por todo”.

Desde las 19.15, el duelo de la tercera fecha de la Liga Profesional enfrentará a dos equipos con realidades diferentes. Por un lado Atlético que viene de dos derrotas consecutivas y necesita sumar puntos para salir del fondo de la tabla, y por el otro, Platense, que con Martín Palermo en el banco tuvo un buen inicio de la LPF, con una victoria sobre Independiente y un empate con Newell’s. Pusineri ya advirtió que puede haber varios cambios, pero lo único seguro es que “Tomi” seguirá siendo el encargado de custodiar las ilusiones de la delegación tucumana.

CORAZÓN "DECANO"

Risas en el aeropuerto

Mientras los jugadores esperaban la hora del embarque en la confitería del Benjamín Matienzo, Mercedes se acercó tímidamente a Guillermo Acosta y le dijo: “¿señor, podríamos sacarnos una foto?”. El capitán “decano” aceptó y se fotografió con la señora y una amiga, pero luego llegaron las cargadas de los compañeros de “Bebe”, sobre todo por lo de “señor”. Pese a las dos derrotas consecutivas, el plantel no pierde el optimismo.

Esta vez no hubo demoras

El viaje para la primera fecha del torneo había sido una tortura para la delegación. El vuelo estaba previsto a las 19.30, pero terminó saliendo pasada la medianoche. Esta vez, sin tormenta de por medio, los jugadores hicieron el embarque a las 17.45 y la aeronave despegó a las 18.25, como estaba estipulado, rumbo a Ezeiza. Todos habían llegado en su auto y lo guardaron en el estacionamiento del aeropuerto hasta el domingo (arribarán a nuestra provincia alrededor de las 14).

Pusineri, el más solicitado

El último en hacer el embarque fue Lucas Pusineri, debido a que muchos hinchas, sobre todo niños, le pidieron fotos y autógrafos. El entrenador “decano” accedió con gusto a posar con cada uno de ellos. Ignacio Maestro Puch y Mateo Coronel siguieron a “Pusi” en el ranking de los más buscados por los hinchas “decanos” antes de viajar a Capital Federal.