En todos los ámbitos de la vida, el primer paso siempre es el más importante. Otorga seguridad para dar los sucesivos y brinda un impulso necesario para poder seguir adelante con cualquier plan. Por eso, la visita de San Martín al Antonio Candini es tan importante como trascendental.

La versión 2023 del “Santo” visitará la casa de Estudiantes de Río Cuarto en pleno proceso de formación. Con la llegada de Iván Delfino a la conducción técnica, el plantel se conformó casi desde cero y es lógico que ahora el equipo necesite un tiempo hasta poder encontrar su mejor versión. Pero, mientras lo consigue, es crucial que los resultados lo acompañen.

“Es muy importante comenzar ganando en cualquier torneo; mucho más en este tipo de campeonatos. Es clave para el equipo y para el grupo”, avisa Matías Pardo, una de las caras nuevas que tiene el “Santo” en esta era. “Vamos con la ilusión y el objetivo de volvernos con los tres puntos”, sentencia el volante ofensivo que llegó desde Paraná.

La primera estación de la nueva temporada es un reducto del que en La Ciudadela no tienen buenos recuerdos. La morada del “León del Imperio” es un estadio casi maldito para San Martín. Allí jugó en cuatro oportunidades y nunca pudo sonreír. Pero eso no es todo.

En esa cancha, ubicada sobre la avenida España y a sólo siete cuadras de la plaza principal de la coqueta ciudad cordobesa, el “Santo” sufrió dos golpes duros (uno muchísimo más fuerte que el otro) y se quedó sin nafta cuando debía acelerar a fondo hace dos temporada.

La única vez en la que si bien no ganó se llevó una sonrisa, fue el 24 de marzo de 1985. Aquella tarde, por el partido de vuelta de la rueda de ganadores del torneo Nacional de ese año, igualó 0 a 0 contra Estudiantes y se clasificó a la siguiente instancia gracias al 4 a 2 que había conseguido en la ida en Bolívar y Pellegrini.

Pero a partir de ahí, Río Cuarto se transformó en un punto difícil, sombrío, en el que el “Santo” sólo vivió desazones y desencantos. Todo lo contrario para esa ciudad pujante, muy importante en lo comercial y en lo agrícola, que la posicionó entre las más grandes de Córdoba.

En 2002, en el Candini, el “Santo” perdió 3 a 2 en tiempo suplementario contra Cipolletti un partido desempate y descendió al viejo Argentino B.

Y 19 años más tarde, en 2021, reafirmó que el “Imperio” no le sienta nada bien. En enero perdió el primer cruce eliminatorio del mini torneo luego de que la AFA decidiera armar un nuevo campeonato para determinar los ascensos que habían quedado pendientes tras la llegada de la pandemia.

El 16 de enero de ese año, Atlanta lo venció por penales tras el 2-2 conseguido en tiempo reglamentario.

Y el 11 de octubre de ese año, cuando el equipo dirigido por Pablo De Muner luchaba por quedarse con el boleto para jugar la final por el primer ascenso, no supo quebrar a un “León” casi maniatado. Incluso, esa tarde Brian Olivera le tapó un penal a Marcelo Estigarribia que podría haber cambiado la historia; y cortar la racha en ese estadio casi “endemoniado”.

Pero más allá de todo esto, en el seno del plantel prefieren no pensar en los antecedentes. “El desafío no sólo es ganar por primera vez en la cancha de Estudiantes. Ponerse la camiseta de San Martín es un gran desafío para todos; lo sabemos y por eso vamos a tratar de hacer todo para que el club pueda seguir creciendo y logrando los objetivos que se planteé”, explica Franco Meritello, quien se perfila para ser una pieza inamovible en la zaga.

En Río Cuarto, San Martín intentará dar un buen primer paso. Pero también tiene otros objetivos.

A lo largo de la pretemporada, el equipo titular no consiguió ganar ni concretar goles, racha que intentará quebrar a la vera del río que le dio el nombre a la ciudad.

“Los amistosos sirven para agarrar ritmo y mejorar en el juego. Lo importante durante esa etapa es el equipo funcione y agarre ritmo. Además, si miramos la parte llena del vaso, podemos ver que no nos convirtieron goles y eso es positivo”, indica Pardo. “Trabajamos para lograr ser un equipo duro, prolijo y que intente dar pelea siempre; en todas las canchas. En eso estamos; y los goles van a llegar solos si logramos el juego que queremos. No nos desvela la falta de gol que hubo durante la pretemporada”, agrega Meritello.

“Tenemos que hacer sentir nuestra presencia desde la fecha 1 y por eso tenemos la ambición de quedarnos con los tres puntos. Sabemos que es un torneo largo, pero sacar ventaja desde el principio puede llegar a ser clave”, advierte el volante Leonel Bucca.

En el Antonio Candini, San Martín intentará plantar bandera. Apuesta a exorcizar una cancha en la que casi nunca se sintió cómodo. Allí Delfino y compañía intentarán gritar goles tras una pretemporada carente de festejos y dar un primer paso imponente en una temporada con objetivos grandes y claros. Y sí, así debe hacerlo; porque como indica el refrán, el que bien empieza…

RINCÓN "SANTO"

Convocados

Además de los posibles titulares (ver aparte, caja de posibles formaciones), viajaron a Río Cuarto: Francisco Tinaglini, Nahuel Brunet, Axel Bordón, Gustavo Abregú, Juan Imbert, Agustín Prokop, Mauro Verón y Agustín Colazo.

Cronograma de viernes

Hoy, el desayuno será optativo y se servirá hasta las 10.30. A las 11, los jugadores realizarán trabajos de “activación” en el predio del hotel y el almuerzo será a las 13.30. A las 19.30, luego de la merienda, el grupo partirá rumbo al estadio.

El último pasajero

Ayer, Gervasio Núñez firmó su contrato y se transformó en la vigésima incorporación de San Martín de cara al inicio del campeonato. Si no hay novedades de último momento, con la llegada de “Yacaré”, el “santo” se retira del mercado de pases.

Se pone en marcha el torneo

A partir de las 21.10, por la zona A, Deportivo Morón recibirá a Almagro en el estadio “Nuevo Francisco Urbano”. Este duelo, que será transmitido por DirecTV Sports, pondrá en marcha la primera fecha de la categoría.