Ante un auditorio repleto de alumnos deseosos de aprender, Martín Sabelli desplegó experiencias e ideas sobre un tema que lo apasiona, y por el cual recorre el mundo dando conferencias: el sistema del juicio por jurados. El letrado, como dice su biografía, ha representado a personas en los tribunales estatales y federales de Estados UNidos desde 1993, en una amplia gama de asuntos civiles y penales que van desde casos complejos de delitos de cuello blanco, hasta casos de pandillas y homicidios, inclusive casos de pena de muerte. Con títulos en Harvard College, London School of Economics and Political Science, y Yale Law School, el abogado habló en Tucumán acerca de “Buenas prácticas en el Juicio Oral en el Sistema Adversarial”, invitado por la Escuela Judicial del Consejo Asesor de la Magistratura que dirige Adela Seguí. Cubano, pero radicado en Estados Unidos desde 1.959 y fue docente en cuestiones relativas a destrezas de litigación en juicios orales en EEUU, México, Argentina, Chile, Colombia, Bolivia, Nicaragua, Egipto, Perú. Pero además tiene entre sus clientes al ex campeón mundial de boxeo Mike Tyson, a quien representó luego de un altercado en un avión donde un pasajero, que hostigaba al ex peso pesado, recibió varios golpes.

Luego de sus actividades en la provincia, Sabelli habló con LA GACETA y dejó en claro su posición acerca de cuánto mejoraría la credibilidad en la Justicia con el juicio por jurados, ya que la sociedad se vería obligada a involucrarse.

¿Qué rescata de su paso por Tucumán?

Por sobre todo, el interés de la gente por recuperar la credibilidad en la Justicia. Hay una crisis de confianza y hay que recuperarla. Tuvimos muchas preguntas en ese sentido y la verdad es que uno ve que los estudiantes están comprometidos. Eso me dejó muy satisfecho.

¿Cómo ve la posibilidad de que se implementen de manera más formal los juicios por jurados en el país? (N.de la R.: algunas provincias ya vienen trabajando con este sistema como Buenos Aires, Córdoba, Chaco, Neuquén y Río Negro)

Es que la Constitución dice, y lo dice tres veces, que en Argentina se deben hacer juicios por jurados. Pero como sucede en otros países, la cultura supera a las normas. Pero como decía Carlos Nino, hay que recuperar el respeto por la ley, y el respeto por el otro. (N. de la R. Con la película Argentina 1985 tan en boga, cabe recordar que Nino fue uno de los grandes impulsores del juicio a las Juntas Militares y que junto a otros juristas terminó de convencer a Raúl Alfonsín de que ese juicio era posible, y se destacó además por sus libros, entre los que está tal vez el más conocido, “Un país al margen de la ley”). En cualquier sociedad, debe haber confianza en la Justicia y esta no puede ser socavada por las costumbres.

Muchas veces se dice que los argentinos somos campeones en eso de no respetar las normas…

Pero es que esa imagen puede y debe cambiar. La gente joven debe colaborar con ese cambio. Yo veo que los jóvenes están entusiasmados con el juicio por jurados. Es una forma de abrir al ciudadano las puertas de la Justicia. De involucrarse. Se habla de falta de valores, pero estamos tan preparados como Estados Unidos para poner en marcha este sistema. Aquí, en Argentina, hay mas alfabetización que en Estados Unidos. Lo que se necesita para ser parte de un jurado es sentido común, y eso lo tenemos. Me preguntan, ¿el ciudadano está en condiciones de evaluar una prueba? Y por supuesto que sí. Todos podemos tener prejuicios, incluso los jueces. Pero para esto está el sistema de selección de jurados, y de esa forma quedarnos con los que no tienen prejuicios. Son 12 personas que deben tomar una decisión. Deben decidir sobre la inocencia o no de una persona, como lo hacen los jueces. Entonces a los jurados hay que elegirlos de forma justa. Insisto, los jueces también tienen prejuicios, lo que no es una crítica sino una realidad, y a ellos no los podés sacar. Con un jurado tenés un sistema de selección.

Ahí entonces introduzco el tema de los valores, que en Argentina también parecen estar en crisis e insisto. ¿Con esta realidad, podemos delegar en los ciudadanos la suerte de un acusado?

Hay resistencias, pero hay que cambiar esa cultura. Siempre es difícil. La gente se queja de lo mal que funciona la Justicia, pero no se involucra. Le termina teniendo miedo al cambio. Le dejamos el espacio de la Justicia solo a los jueces y excluimos al pueblo. Jueces y juezas se resisten a lo que creen que sería socavar su autoridad. Pero no es así. Esto es una herramienta más. Repito. La resistencia judicial es por temor a perder autoridad. Me llama la atención. En Argentina hay una corriente antiargentinos. Se boicotean. En las provincias que ya tienen juicio por jurados la gente se resiste a participar. No quieren ir. Tienen que entender que es una responsabilidad. Cuando participan les queda una enorme satisfacción. Lo he visto. Cuando los jurados ven cómo es el sistema saben que pueden controlarlo. Repito, es un tema de responsabilidad cívica. Hoy se ignora directamente la Constitución, y por eso no hay juicios por jurados.

¿Pero en qué nos puede beneficiar este sistema?

Hay que cambiar la sensación de injusticia. Los jurados son mucho más democráticos. En los juicios por jurados, son 12 personas que asumen una responsabilidad muy fuerte ya que vas a decidir sobre la libertad de una persona. Estoy seguro de que si en la calle pasás un semáforo en rojo eso no va a incidir a la hora que seas jurado, justamente por el nivel de responsabilidad que aceptás. En todos lados hay gente a la que no les importan las normas, y otras a las que les importan demasiado. Por eso las personas cambian cuando se transforman en jurados. Igual debe haber un proceso de selección muy importante. Al menos en el sistema clásico, para llegar a un veredicto se necesita de la unanimidad de los 12 jurados, sin embargo esto no es difícil. Es como decíamos al principio. Sentido común. Darle valor a las pruebas. Pero hay que hacer algunos cambios. Estados Unidos tiene por ejemplo un Código de Evidencias. Vos no podés decidir sobre la libertad de las personas si no estás seguro de la calidad de la prueba y de cómo se colectó. La diferencia por ejemplo es que en Estados Unidos se convoca a los jurados de forma clasista, racista, por decirlo de alguna forma. Por ejemplo, utilizan el registro de conductores. Es decir que si vos no tenés vehículo, no podés ser jurado. Eso en Argentina no existe, ya que hay padrón electoral. Cualquiera podría ser jurado.

¿Cómo fue representar nada menos que a Mike Tyson?

Muy fácil. Es un hombre imponente, pero con nuestro trabajo no tuvimos ningún problema. Fue una gran experiencia.