“Queremos terminar lo más arriba posible. Se viene un torneo Reducido que va a ser muy complicado y necesitamos estar a la altura”. Valentín Larralde habla como juega. Frente a los micrófonos, el volante siempre es claro, prolijo. Cada vez que da una declaración intenta hacerse entender, dejar un mensaje; del mismo modo que cuando se mueve en el campo de juego.

Luego del inesperado golpe en Campana, fue uno de los pocos que analizó a fondo lo sucedido; que intentó encontrarle los motivos a una actuación que fue de las peores de San Martín en lo que va de la temporada. “Después de partidos importantes, siempre cuesta salir a jugar. Pero bueno, no es excusa. Quizás el gol de arranque nos desordenó, pero no pudimos reaccionar. Tal vez tuvimos alguna chance de empatarlo, pero la derrota terminó siendo justa”, aceptó sin tapujos; aunque intentando levantar la mirada y el ánimo buscando un futuro mejor. “Este fue sólo un tropiezo. Ya tenemos asegurado un lugar en el Reducido, pero hay que tratar de quedar los más arriba posible en la tabla. De esa manera, estaremos un poco más cómodos la pelea por el objetivo”.

Al torneo le quedan tres fechas. Tres estaciones en las que el “Santo” tiene la obligación de sacar la mayor cantidad de puntos para tratar, en primer lugar, de recuperar el segundo puesto que le arrebató Instituto el último fin de semana. “Tenemos que levantarnos y así lo encaramos. Debemos prepararnos para lo que se viene. El objetivo es ver si podemos quedar segundos; y si no, hay que tratar de llegar bien para una etapa del torneo que nos abre las chances de llegar a la Liga Profesional”, aseguró el volante cuyo pase pertenece a Defensa y Justicia.

Larralde había sido en los últimos cuatro partidos y, contra Belgrano había redondeado una buena producción. Por eso sorprendió no verlo en el equipo titular ante Villa Dálmine. Pero cuando saltó al campo, en el inicio del complemento, en reemplazo de Franco Quiroz, se consolidó como uno de los mejores del equipo; uno de los pocos que zafó del aplazo.

Corrió, pidió la pelota, intentó darle buen destino clarificando el juego ante un rival que, con la ventaja en el bolso, se había metido bien atrás, colaboró en la marca y hasta salvó un gol que parecía cantado. “Sí; pude ayudar en esa jugada al equipo y en líneas generales me sentí muy bien durante los minutos que me tocó estar. Obviamente queda el sabor amargo del resultado, porque me hubiera gustado colaborar para que el equipo pueda cambiar el resultado”, explicó, dejando en claro que siempre apuesta a jugar de movida. “Obviamente siempre quiero ser titular; pero bueno, hay que adaptarse a las diferentes situaciones”.

Almirante Brown, Gimnasia de Jujuy y Flandria aparecen en el horizonte cercano, justo antes de que caiga la bandera a cuadros. Equipos que prácticamente no pelearán por ningún premio, pero que no dejarán de ser un “problema” para San Martín. Sobre todo, porque en Bolívar y Pellegrini tienen la obligación de ganar, pero sobre todo de recuperar la mejor versión de un equipo que en el último tiempo no terminó de convencer con su juego. “Tenemos que encontrarle la vuelta al rendimiento como equipo y también la necesidad de abrir esos cerrojos que muchas veces nos plantean los rivales. Pero lo primordial es mejorar el nivel de juego porque en el Reducido, en una serie ida y vuelta, eso va a ser fundamental”, sentenció el volante “santo”.

Opciones

Sin Pellerano (expulsado), Sansotre y Lopes (lesionados), sólo Diarte seguirá como titular en defensa. El DT tiene a Abreliano, González, Romero y Abregú como opciones.

Entrenamiento

Hoy, la práctica será por la tarde en el complejo “Natalio Mirkin”. Pablo De Muner comenzará a darle forma al equipo que intentará recuperarse jugando en casa.