“‘Norte flamenco’ es el resultado de un proceso de investigación que reúne el baile y la música andaluza con la cultura argentina, que suma la sabiduría de la copla de los Valles Calchaquíes a la fantasía de la bulería, que recorre la noche de la luna tucumana con el fandango, que anta un tanguillo picaresco que zapatea y habla de Tucumán y del parque 9 de Julio; que reúne un abanico y pañuelo en una zamba”, resume Daniel Corres.
El bailaor y coreógrafo es el responsable de la puesta que se verá desde las 20 en el teatro San Martín (avenida Sarmiento 601), con una banda de seis músicos y 10 bailaoras en escena.
- ¿Cómo definirías la obra?
- Es una propuesta artística y escénica muy compleja y muy innovadora de la que sentimos mucho orgullo. Es original en su totalidad: arreglos musicales, letras, coreografías, vestuario, diseño y puesta de luces. Lo empecé a pensar cuando decidí quedarme a vivir en Tucumán, y me pregunté por el espacio que me vio crecer. Sentí el impulso de amalgamar lo que viví fuera de la provincia y lo local, para hablar de ese encuentro con lo propio desde lo que nos transforma, lo que amamos, lo que realmente nos mueve.
- ¿Dialoga el flamenco con otros ritmos folclóricos?
- El flamenco no es considerado folclore español, porque nace de la expresión de un sector oprimido y excluido de la sociedad, el pueblo gitano andaluz. Se hace visible cuando se encuentra a principios de siglo en los famosos cafés cantantes, y ahí comienza a hablarse de él como expresión artística y se nutre de otros ritmos y disciplinas. El flamenco que hoy conocemos es una fusión que está en constante movimiento y crecimiento. Es un arte totalmente vivo, no está encapsulado. Hay dos grandes corrientes de pensamiento; uno es menos conservadora que la otra, y se disputan si el flamenco es o no gitano. Lo que no entra en discusión es que se reúnen elementos de diferentes culturas: Oriente Medio, África, la península ibérica y Latinoamérica.
- ¿Existe un público joven?
- Me sorprendo día a día con jóvenes que se interesan por el flamenco en mis clases y en las redes sociales. En los tablaos vemos nuevos públicos que se acercan, de todas las edades. En parte se lo debemos a la industria musical que le ha dado visibilidad a artistas como C-Tangana y Rosalía, por citar sólo dos.
- ¿Hay una renovada mirada de género en el flamenco?
- La perspectiva de género es una necesidad para toda la sociedad y en todos los ámbitos y el flamenco no está ajeno. Nos posiciona desde otro lugar, para repensar formas de relacionarnos y de crear. En lo personal, lo utilizo como canal expresivo que refleja mi punto de vista. No existen roles fijos en cuanto a cómo nos percibimos, sentimos y decidimos vivir.
- ¿Hay un modo de mostrar el flamenco que atrasa?
- Lo que atrasa en el flamenco es la competencia y el miedo. Y una de las cosas que ayudan al crecimiento es compartir y apoyar a las y los colegas. En la Compañía Flamenco Tucumán hemos creado un grupo de personas con quienes disfrutamos y creamos juntos y cada vez se acercan más profesionales.