Un equipo de odontólogos especialistas en cirugía buco maxilofacial realizó en el sanatorio 9 de Julio por primera vez en Tucumán, y en Argentina, una novedosa técnica que permite llevar a cabo una cirugía ortognática mínimamente invasiva. Esto implica un gran avance ya que los pacientes tucumanos podrán contar con la más alta tecnología y los últimos avances en este tipo de operaciones sin tener que dejar la provincia.
Para entrar en tema, la cirugía ortognática es una intervención quirúrgica que se encarga de corregir las alteraciones dentofaciales graves, mediante movimientos óseos maxilares y mandibulares para lograr el equilibrio perfecto entre todas las características faciales del paciente. Esta patología es causada por múltiples factores y provoca serios problemas en la vida del paciente, según explicó el doctor Jorge Soto durante una entrevista con LA GACETA.
Un cuadro difícil
Los pacientes que sufren estos problemas de alteración dentofaciales padecen serias complicaciones en las funciones de las vías aéreas, es decir, presentan dificultades para respirar. También tienen problemas en la deglución (no pueden alimentarse bien), en la fonación (dificultad para hablar), en la oclusión dentaria (su mordida no es como debería ser), en las articulaciones temporomandibulares. Y todo ello implica un gran compromiso psicosocial. Es decir, que les causa problemas psicológico, como disminución de la autoestima, y dificultades para relacionarse y desenvolverse con normalidad en la sociedad.
Capacitación
“Cabe aclarar que en nuestra provincia ya se viene haciendo hace tiempo la cirugía ortognática convencional. Lo novedoso de esta que acabamos de hacer es que se trata de la primera, en el país y en la provincia, que es mínimamente invasiva”, destacó Soto. El equipo que estuvo a cargo de la operación está integrado, además de Soto, por los doctores Eduardo Hassan, Alejandro Dip, José María Robles y Nicolás Romero (anestesiólogo). Soto agregó que esta técnica se creó en España. Allí fue diseñada. Dos de los pioneros, los doctores Jonathas Claus y Matheus Spinella la llevaron a Brasil. “Yo me formé con Claus en Brasil y con mi equipo la trajimos a la Argentina y a Tucumán”, subrayó Soto.
Ventajas
Respecto de las ventajas, el profesional explicó que esta cirugía mínimamente invasiva consiste en abordajes muy pequeñas, con incisiones de menos de 4 cm, lo que permite mayor estabilidad y menor tiempo quirúrgico. Una operación de estas demora entre un 40% y un 50% menos de tiempo que la cirugía ortognática convencional. Cabe indicar que está cirugía se hace todo dentro de la boca. Es decir que se trata de incisiones intraorales. Pero, con la técnica convencional se realizaban incisiones amplias, que abarcaban todo el maxilar superior, y también en la mandíbula y en el mentón. Actualmente, con la nueva técnica, se hacen incisiones de sólo pocos centímetros en mentón y mandíbula.
Además, la técnica mínimamente invasiva permite que se use menos cantidad de sistemas de fijación y que se produzca una mejor osteointegración. Esto se debe a que para esta cirugía hay que hacer una osteoctomía, que es cortar el hueso para volverlo a fijar en la posición que se ha planificado previamente. Y para fijarlo usamos un sistema de fijación de alta tecnología y de alta precisión.
Con esta nueva técnica la recuperación del paciente, tanto en lo que corresponde a la inflamación y a su drenaje linfático, es altamente superior. Esto facilita que se reinserte en la sociedad y a sus actividades habituales lo antes posible, según detalló Soto. Y más importante aún es que el posoperatorio es prácticamente indoloro. Se usan analgésicos de bajo espectro, porque no es necesario otros, aclaró el profesional.
Planificación virtual
Este tipo de intervención quirúrgica requiere una minuciosa planificación virtual. “Una vez que el paciente es diagnosticado, se le hace un tratamiento ortodóncico de algunos meses (en el caso de la cirugía que acabamos de hacer el ortodoncista fue el doctor Fernando Ruiz). Y después se determina qué se va a hacer en la cirugía –explicó Soto-. Los movimientos en la boca son muy pequeños, así que tenemos que hacer cálculos milimétricos. Entonces, en forma virtual, mediante el software adecuado vamos viendo cómo va a quedar la boca y los cambios faciales , dónde se harán las incisiones, dónde irá la placa (o fijación), etcétera. Todo esto se va a haciendo mediante impresiones 3D, de modo que las placas quedan preformadas específicamente para el paciente. Y en el quirófano ya lo único que hacemos es llevar a cabo el plan determinado”.
El odontólogo agregó que la mayoría de los pacientes son adolescentes de entre 20 y 25 años, pero que gracias a esta nueva técnica ya hay pacientes mayores (de alrededor de 50 años, por ejemplo) que se están animando a operarse.
“Lo importante, primero, es que todo el equipo está integrado por odontólogos especialistas, y que es el primer de la Argentina que está certificado para llevar a cabo esta técnica. Además, toda la tecnología que aplicamos en nuestros pacientes es la misma que está en los principales centro de cirugía ortognática a nivel mundial. Usamos software e impresiones de primer nivel”, enfatizó Soto.