“Siempre tenemos la expectativa de que surja la verdad, que este hombre diga de una buena vez a quiénes encubren, quiénes son los asesinos de Paulina (Lebbos). Ellos saben”, dijo Alberto Lebbos, padre de la víctima, a LA GACETA.
El juicio oral contra el ex fiscal Carlos Albaca, acusado por mal desempeño en las funciones públicas cuando le tocó investigar el caso Lebbos, avanzó y ahora las partes deberán esperar hasta el 15 de este mes para desarrollar los alegatos de clausura. Durante la audiencia que se desarrolló en la Sala 19 del piso 4 de Tribunales en la mañana de ayer cada abogado pidió que se leyeran algunas fojas específicas del expediente para ratificar su importancia. Al terminar, cerca del mediodía, se dispuso el cuarto intermedio hasta el 15 a las 9.30.
En ese sentido, en la audiencia se leyó el informe del doctor Daniel Corach, especialista en genética de la Universidad de Buenos Aires, en el que indicó que los resultados de los estudios genéticos realizados durante el peritaje por el laboratorio San Martín son “ambiguos e inválidos”.
“Corach es un genetista reconocido a nivel internacional. Es muy sospechoso lo que ha hecho esta gente. De tantos laboratorios justo mandaron a ese, que tiene vinculaciones. Entonces acá se ha conformado toda una estructura de maniobra de encubrimiento para proteger a los asesinos de Paulina. Estamos llegando a la parte final del juicio, ojalá que este hombre, el fiscal Carlos Albaca, diga la verdad. Ya sabemos que a la cárcel no va a ir porque cumplió los 70 años, aunque este juicio esté elevado hace más de cinco años y recién se haga ahora...” indicó el padre de Paulina una vez que estuvo afuera de la sala.
Al salir de tribunales Lebbos saludó a los encargados de controlar los ingresos, quienes devolvieron el gesto amablemente, como si lo conocieran desde hace años. Ya afuera del edificio, llegando a la esquina, un vecino de la ciudad le dijo desde su auto: “Alberto, ¿cómo hacés? ¿De dónde sacás las fuerzas para seguir?”. “Gracias a ustedes, gracias a su apoyo”, respondió y siguió su camino pensando en la siguiente audiencia. “Queremos que le apliquen la máxima condena posible por los 11 delitos por los que viene acusado. Está imputado por encubrimiento agravado y 10 delitos más”, indicó.
Aunque lamentó que el Código Penal no ordene más años de condena para casos de este tipo. “La máxima pena es sólo de seis años... Ese es otro tema que tienen que tratar los senadores y diputados de la Nación. Hacer una profunda reforma del Código Penal y agravar la pena a delitos cometidos por funcionarios públicos. Es muy leve para un delito cometido por un funcionario público”, se quejó en un diálogo con este diario.
Confianza
“Faltan únicamente los alegatos. Estamos tranquilos porque creemos que el fiscal Albaca tiene que ser absuelto”, aseguró Macario Santamarino, abogado defensor en lo penal del ex fiscal. “Se acreditó que la causa nunca se paralizó, que él (Albaca) deja la causa porque el señor Lebbos decía tener pruebas que demostraban la participación de hijos del poder, pero que no las iba a presentar mientras el fiscal Albaca siga en la investigación. Estábamos muy curiosos de ver cuáles fueron las pruebas destruidas o alteradas por acción u omisión de Albaca y no surgió ninguna”, añadió con confianza.