Fernando Miguez, en diálogo con LA GACETA, se refirió a los puntos en común que tienen las historias de Álvarez y de “Marita”. “Mavys es la fiel exponente de una situación gravísima que hay en la región, y que es la trata de las mujeres”, indicó el presidente de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático.
Encuentro de las historias de Mavys y de “Marita”Gran desafío
Además, cuestionó la decisión de archivar la causa iniciada contra el ex entorno de Maradona, señalado por haber hecho ingresar a la mujer cubana al país, siendo menor de edad y sin el consentimiento de sus padres. “Siempre hay una dificultad con la Justicia, que no asume que la víctima, más allá de la prescriptibilidad o no (del expediente), fue una mujer que ha sido quebrada, violentada, que se le quebró el alma. Y en pos de eso, la Justicia, en vez de criticar tanto a la víctima, la tendría que apoyar”, remarcó.
Gastón Marano, en tanto, describió el desafío que implica enfrentar un proceso en el que se vincula a un hombre del peso de Maradona con la explotación sexual de una menor. “Cuando hay situaciones de trata, de reducción a la servidumbre, es raro que uno se enfrente en condiciones iguales. Siempre del otro lado hay poder y hay dinero, porque no cualquiera tiene la capacidad de mover personas transnacionalmente. Seguramente hay poder político, poder económico, seguramente un entramado judicial, como el que tuvo que enfrentar Susana en Tucumán cuando buscó justicia. Aquí no tenemos ni más ni menos que el entorno (del ex futbolista fallecido en noviembre de 2020), y para llamarlo de algún modo, la distorsión que generaba la figura de Maradona en todo el desvío de poder que hizo que pudiera entrar una niña en Argentina, ser operada (con una cirugía estética), y permanecer dos meses y medio en condición de privación de su libertad sin que nadie pestañara o diera aviso a autoridad alguna”, explicó el abogado a este diario.
“No amilanarse”
Pero señaló que, a pesar del “efecto distorsivo” generado por la figura de Maradona, “nunca hay que amilanarse ni acobardarse”. “Hay una sola cosa más fuerte que la corrupción, y es el grito de justicia. Lo que hay que hacer aquí es tomar el reclamo de justicia que tiene esta víctima, que es una persona ordinaria, una ciudadana común, como lo fue Susana, que era una ama de casa (cuando secuestraron a ‘Marita’), y que fue arrancada de esa vida para buscar justicia. Mavys era una chica de 16 años que fue arrancada de su vida para servir intereses que no eran los de ella, y hoy 20 años después, una ciudadana común de vuelta, un ama de casa de vuelta, es la que clama justicia. No tenemos ninguna excusa para no enfrentar todo lo que implica llevar adelante esta causa”, advirtió el abogado.