Un empleado del club San Martín denunció ayer a la noche en la seccional Tercera la venta de entradas falsas durante el partido que se disputó en el estadio de la Ciudadela, contra Gimnasia y Esgrima de Mendoza.

La irregularidad se dio en la vuelta de los hinchas a las tribunas, luego de más de un año y medio de partidos sin público por la pandemia de coronavirus.

Mirá el resumen de la victoria de San Martín ante Gimnasia de Mendoza

A las 22 de ayer, Juan Rafael Jiménez expresó en la dependencia de esa jurisdicción que había sido designado por la Comisión Directiva del "Santo" como encargado de seguridad para los eventos enmarcados en la Primera Nacional, tarea que incluye las gestiones necesarias para la contratación del servicio adicional y los dispositivos necesarios para cada encuentro.

San Martín: el reencuentro que soñaron todos

Cerca de las 17.30, relató Jiménez, mientras se desarrollaba el partido entre San Martín y el conjunto mendocino, comenzó a recorrer el sector de calle Pellegrini. Y, al llegar a los accesos por las puertas 4, 5 y 6, le informaron que se habían detectado "entradas falsas". Ante esta situación, resolvió presentar una denuncia formal "para que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto".

Cómo quedó San Martín en la tabla de posiciones tras el triunfo ante Gimnasia de Mendoza

La Policía comunicó los hechos a la Unidad de Delitos Complejos del Ministerio Público Fiscal, oficina oficina que ordenó la redacción del sumario de rigor.

La presentación oficial, a la que accedió LAGACETA.com, no consigna cuántas entradas habrían sido fraguadas ni qué cantidad de público habría ingresado de manera irregular a la Ciudadela.

Con el regreso de los hinchas, San Martín festejó ante Gimnasia de Mendoza

“Tenemos un sistema muy aceitado. Entre la venta de entradas y las protocolares se vendieron 11.000, menos de lo que teníamos aprobado”, había explicado ayer Rubén Moisello, presidente de San Martín. 

Sin embargo, las imágenes de las tribunas de La Ciudadela -como muchas otras en todo el país- fueron un firme indicio de que el aforo de 50% establecido por las autoridades nacionales estaba excedido.