La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reclamó un auxilio financiero, impositivo y previsional para evitar el colapso de las PyMEs debido a las nuevas restricciones oficiales para mitigar la segunda ola de coronavirus.

Federico Pelli, en una entrevista con “LA GACETA Central”, dijo que “el escenario se complica” ante las medidas dispuestas por el Gobierno nacional. “Las PyMEs no tienen las espalda del año pasado para soportar ahora cierres absolutos. El entramado está muy debilitado. En CAME estamos convencidos que hay que cuidar la salud, pero estas restricciones tienen que estar acompañados por una batería de medidas que puedan ayudar a las pequeñas y medianas empresas frente a otro desplome de la facturación, caída del consumo e inactividad”, expresó el titular de CAME Joven.

El empresario solicitó "alivios en las cargas patronales y en el costo laboral, además de herramientas para ayudar a pagar salarios, como los ATP (Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción)".

Según la entidad privada, los empresarios “sostienen hace más de un año personal inactivo por ser considerado vulnerable al coronavirus, que se suma a una drástica caída de las ventas (que en algunos rubros superó el 30% interanual), el incremento de costos por la inflación y hasta la creación de nuevos impuestos, como la tasa "covid" que cobran algunos municipios”.

En el sector remarcaron que las PyMEs movilizan el 70% del empleo privado del país. “Por el impacto de la primera cuarentena estricta, CAME registró un cierre masivo de comercios que alcanzó a un 15.6% de los locales del país, que representan más de 90.000 comercios”, dijo la entidad en un comunicado.