Existe la creencia de que los niños son los que menos contagian o los que casi no se enferman de gravedad de covid-19. Esto es cierto, pero en parte. Por un lado, es verdad que el coronavirus afecta con menor frecuencia y severidad en la infancia. Pero no hay que confiarse, dicen los médicos. Especialmente ahora que están aumentando los casos y que, a diferencia de 2020, los más chicos de la casa no están tan guardados: han vuelto a la escuela y a los clubes y retomaron casi todas sus actividades sociales.

¿Los niños corren menos riesgos al contagiarse de coronavirus?, le preguntamos a la infectóloga pediátrica Analía De Cristófano. Según su balance, es real que la población infantil se enferma con menor gravedad y que la mortalidad es muy baja y, por lo general, está asociada a patologías preexistentes o a diagnósticos muy tardíos de la enfermedad.

“En los chicos el coronavirus es más leve. Pero sí se contagian y también pueden presentar cuadros complicados, especialmente los pacientes inmunosuprimidos y también los adolescentes que tienen peso de adulto. Igualmente, los menores que tuvieron que ingresar en una terapia fueron menos del 2%, lo cual es un porcentaje bajísimo”, explica a LA GACETA De Cristófano, integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y jefa del Servicio de Infectología Pediátrica del Hospital Italiano.

La médica señala una complicación que se vio en esta población de menores: es el denominado Síndrome Inflamatorio Multisistémico (SIM), que se presenta por lo general después del cuadro agudo de covid-19, e incluso en pacientes que fueron asintomáticos. Lo que se produce es un cuadro inflamatorio en diferentes órganos del cuerpo, que tratado  a tiempo no debería presentar mayores inconvenientes.

En un comienzo se dijo que eran “súpercontagiadores”. Después, que transmiten la enfermedad mucho menos que los adultos. ¿Cuál es la realidad? “Ya no debería haber debate en relación a la capacidad de los niños y niñas tanto de contagiarse como de transmitir la enfermedad. No hay diferencias entre chicos y adultos. Hicimos mediciones de la carga viral y hemos encontrado que tienen cargas similares a la de las personas grandes”, especifica.

En todos los casos, es importante hacer la consulta con el pediatra ante la presentación de un cuadro con fiebre, tos, dolor de garganta y dificultad respiratoria; también ante síntomas de diarrea o vómitos, remarca. Existen otras señales a las que hay que estar atentos: puede aparecer un brote en la piel o presentar extremidades hinchadas, como en manos y pies.

Vacunas

Hasta el momento no se habla de vacunas para los chicos. Y no hay ninguna que esté aprobada para ellos. ¿Cree que en algún momento llegue la inmunización para este grupo etario? “Lo ideal es que sí se vacunen para disminuir la circulación de la enfermedad. Si bien no está bien demostrado que no haya infectados o asintomáticos con todas las vacunas, es lógico que disminuya la circulación y eso beneficia a toda la población. ¿Cuando llegarán para los menores? Calculo que entre tres y seis meses. Pero podría ser antes, ya que los estudios se están haciendo rápido con mucho reclutamiento de pacientes”, evaluó la especialista.

Internaciones

El último parte del Ministerio de Salud de Tucumán indica que el Hospital de Niños es hoy uno de los centros médicos estatales que tiene más pacientes internados con coronavirus en salas (hay nueve chicos en la actualidad hospitalizados allí). Hay dos pequeños más en terapia intermedia y uno con asistencia mecánica respiratoria. Pero, por otro lado, no registra enfermos en terapias intensivas como si tienen el Avellaneda, el Eva Perón y el Centro de Salud. Al igual que todos los nosocomios, el de Niños está viendo cómo aumentan los casos en los últimos días.

Desde que comenzó la pandemia en nuestra provincia se contagiaron 4.571 niños y adolescentes menores de 19 años, de acuerdo a los resultados de los test públicos y privados. Dentro de este grupo, 3.688 (el 80%) tienen entre 10 y 19 años, y 888 tienen de cero a nueve años (el 20%).

A nivel provincial los menores aportan el 7,2% de los casos totales de covid-19. Son la población en la que menos tasa de incidencia tiene la enfermedad, que principalmente afecta a los adultos de 30 a 49 años.

No obstante, no es menos cierto que a los chicos prácticamente no se les hacen hisopados, ya que el 80% de los menores con la enfermedad son asintomáticos o tienen muy pocos síntomas, resalta el infectólogo pediatra Julio López Mañán. Por eso, el médico insiste en que no se deben relajar los protocolos en los establecimientos escolares, como tampoco fuera de ellos. “Sí se contagian, sí transmiten la enfermedad y, si bien tienen consecuencias más leves, también pueden tener complicaciones por covid-19. Hay que tener cuidado porque los chicos están más expuestos ahora y porque la pandemia sigue y están aumentando los casos”, añade.

Y resalta ante qué señales no hay que mandar a los niños y adolescentes a clases: “resfrío, dificultad respiratoria, con o sin fiebre. Puede o no haber diarrea”. Con los adolescentes, los padres tienen que ser más estrictos porque están confiados en que no les pasará nada y se exponen demasiado, apunta el infectólogo.

“Tanto los niños como los docentes y no docentes, si tienen síntomas respiratorios (tos, rinitis, fiebre, etcétera) o que sean contacto con persona confirmada o sospechosa de covid, deben evitar concurrir al colegio o escuela y comunicarlo a las autoridades”, explicó el secretario ejecutivo médico del Siprosa, Luis Medina Ruiz. Para las autoridades de Salud y de Educación esta es la forma más segura de que funcionen bien las burbujas, creadas especialmente para que si, aparece un caso sospechoso, no sea necesario cerrar la escuela ni tirar por la borda todo el esfuerzo que se hizo para volver a la presencialidad.

De acuerdo al protocolo de Salud, se deben detectar dos o más síntomas compatibles con coronavirus para dar inicio al aislamiento. Esto es: fiebre (37,5°C o más), tos, dolor de garganta, dificultad respiratoria, pérdida repentina del gusto o del olfato, cefalea, dolor muscular, diarrea y vómitos. En las primeras cuatro semanas de clases presenciales 93 burbujas fueron aisladas de las 27.390 que funcionan en todo el sistema. No llegan ni al 1% del total. Además, hay otro dato que para las autoridades es una señal de que los chicos no representan hoy la situación más preocupante de la pandemia: hasta ahora las burbujas que se pincharon fueron por contagio externo de docentes o de padres de estudiantes. Son los adultos el factor de aislamiento y no los niños, aclara Marcelo Romero, secretario de Bienestar Educativo.

Testimonios

Así se enferman los más chicos de la casa     El caso de Luca, de tres años, fue como el de la mayoría de los chicos que se enferman de covid-19. Sus padres dieron positivo en los análisis y, por tratarse de un contacto más que estrecho, los médicos también los dan por contagiados aunque generalmente no les indiquen un hisopado. “Después de que me detectaran la enfermedad, mi hijo empezó a tener un poco de tos y resfrío. El médico me dijo que me quede tranquila, que no le va a pasar nada. Pero está medicado y muy controlado”, cuenta Sol Zerrizuela. A ella sí se le complicó el cuadro de coronavirus, que derivó en una neumonía.

Hubo otros casos, como el de Tomás, a quien le dio fiebre, dolor garganta y perdió el olfato. El niño de nueve años sí fue hisopado, al igual que toda su familia. “Para él, fue como una angina más. Estaba de buen humor, casi no le afectó. En cambio para mí fue como si me pasara un camión por encima: muchísimo dolor de cabeza y malestar general”, detalló su mamá, Eugenia Sosa. Según relató, su hijo se habría contagiado en el cumpleaños de un amiguito.

Precisamente, los pediatras están poniendo más la lupa sobre las reuniones sociales que sobre las clases, donde en general sí se respetan los usos del barbijo y del alcohol en gel, y el distanciamiento. “Estamos en otoño, una época en la que nuestras actividades se desarrollan en ámbitos cerrados; entonces es cuando más debemos reforzar las medidas de prevención. Más allá de la pandemia, es algo que siempre repetimos los médicos: cuando los niños presentan cuadros de catarro o algún otro síntoma asociado se sugiere a los padres que no los envíen a sus actividades escolares y extraescolares, como fiestas, cumpleaños o prácticas deportivas”, sostuvo el pediatra Federico Caillou.

El riesgo crece con la edad

¿Qué dicen hasta ahora los distintos estudios que se realizaron sobre coronavirus en la población infantil? La prestigiosa Escuela de Medicina de Harvard es categórica: los niños, incluidos los muy pequeños, pueden desarrollar covid-19. “Aquellos que se enferman. tienden a experimentar síntomas más leves, como fiebre baja, fatiga y tos. Algunos niños han tenido complicaciones graves, pero esto ha sido menos común”, especifica su informe. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), de los casos diagnosticados de coronavirus el 1,2% se corresponde con menores de cuatro años; el 2,5%, con niños entre cuatro y 14 años; y el 9,6%, con los jóvenes de entre 15 y 24 años. En el tope de la grilla, el 64% de infecciones son en personas de entre 25 y 64 años.
Una de las explicaciones para esta desproporción en la incidencia se encuentra en la respuesta innata del sistema inmune. Con este sistema de defensa se nace y permite proteger al cuerpo de las infecciones; así, se transforma en la primera línea de respuesta del cuerpo ante un patógeno que lo agrede. “Es posible que en el caso de los niños sea más eficaz y rápida la respuesta”, señalan los médicos. Aunque es verdad que el coronavirus afecta con menor frecuencia y severidad en los años de la infancia, un reciente estudio mostró que a medida que los niños crecen aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad con una gravedad suficiente como para ser hospitalizados. La investigación fue publicada en Jama Pediatrics, la revista médica mensual revisada por la American Medical Association. Otro estudio, llevado a cabo por el hospital King’s College de Londres y publicado en The Lancet, trae alivio respecto a la nueva cepa británica del coronavirus: no es más peligrosa para los menores, según la investigación.

Cifras del impacto del coronavirus

1,4% de los casos positivos de covid son pacientes de hasta nueve años.

5,8% de los que se enfermaron de coronavirus tienen entre 10 a 19 años.

12 menores de edad están internados en el hospital de Niños por covid.

38 años es la edad promedio en la que más se enferman los tucumanos.