Una banda delictiva irrumpió el lunes por la madrugada en el Country La Arboleda, de San Pablo. Los delincuentes, que aparentemente tenían una casa “marcada”, se llevaron un botín millonario. En el camino, asaltaron otras dos viviendas del mismo barrio cerrado.

“Uno se viene a vivir aquí, a un barrio privado, en busca justamente de tranquilidad y de mayor tranquilidad. Lamentablemente no hay que olvidar que esto sigue siendo Tucumán, y la Argentina”, indicó defraudado José, uno de los vecinos de La Arboleda que accedió a hablar con LA GACETA bajo reserva de su apellido. La víctima del gran golpe prefirió no hablar públicamente por el momento. La cifra exacta del robo no se informó.

Detalles del atraco

Algunos residentes que se habían reunido por la preocupación del ataque sufrido, contaron que los delincuentes habían llegado a bordo de un automóvil, que estacionaron sobre ruta 338. De allí, al menos dos sujetos descendieron del vehículo y comenzaron a caminar en dirección al cerro. En determinado punto, se acercaron a la cerca que perimetra el barrio privado y la cortaron. Por allí ingresaron y se dirigieron a una de las casas más próximas.

En la primera casa, los ladrones tomaron dos bicicletas y en ellas se dirigieron a sus siguientes destinos. “No me parece un dato menor, por ahí hay vecinos que andan de noche por el country. Si los hubieran visto por las cámaras caminando a esas horas quizás levantaban sospechas”, sostuvo José.

Fuentes de la investigación confirmaron el dato de las bicicletas y precisaron que fueron tres las viviendas afectadas. En el segundo hogar se llevaron cosas de poco valor, y finalmente llegaron hasta la casa que buscaban. Allí se llevaron una importante suma en moneda nacional y extranjera. Luego escaparon.

ÁREA PROTEGIDA. Los ladrones ingresaron cortando la cerca perimetral. la gacetsa / fotos de diego aráoz

Hay datos que se mantienen reservados bajo siete llaves. La causa comenzó a avanzar en la fiscalía de Robos y Hurtos bajo hermetismo debido a que falta analizar ciertos puntos. Las numerosas cámaras de seguridad del predio están siendo analizadas para intentar dar con alguna pista concreta sobre la banda.

Preocupados

Los vecinos están podridos de la ola de inseguridad que los acecha. Varios recordaron que en enero, una banda delictiva ingresó sin mucho problema al country y se llevó bicicletas. También aseguraron que no se trata de las primeras veces que sufren este tipo de ataques. “El lugar está blindado con numerosas herramientas de seguridad, pero parecería que eso ya no detiene a los ‘choros’”, lamentó Marcelo, otro residente. Efectivamente, el country cuenta con personal de seguridad privada, con cámaras de seguridad y con un centro de monitoreo propio, además con alarmas vecinales; eso sin considerar las cámaras y alarmas que algunos propietarios colocaron en sus viviendas. “Y ojo, no sólo eso, algunos incluso han comprado armas para protegerse. Como le digo, no es la primera vez que ingresan, y algunos quisieron tomar todos los recaudos”, agregó Marcelo.

¿Un caballo de Troya?

La respuesta a esa pregunta parecería ser no, pero hay quienes no descartan que los robos de bicis sufridos en enero pudieran haber sido el puntapié para que alguna banda intentara robos más importantes.

“Yo creo que sí, pensé en eso inmediatamente: vieron como vulnerar la seguridad y esto se pondrá peor. Fue el caballo de Troya”, entendió Susana, otra vecina.

Sin embargo, la mujer se encontró sola en esa teoría. “No creo, vengo siguiendo los casos y no fueron parecidos. En este caso irrumpieron por el frente al parecer, mientras que el día que nos robaron las bicicletas eran menores que treparon por otro lado. En ese caso parece que andaban en una camioneta Ford viejísima. Lo que si creo, es que en ambos casos deben haber estudiado la topografía del lugar. Se sabe: los ‘choros’ te analizan antes de actuar”, discrepó Marcelo. Su vecino José estuvo de acuerdo con su postura. “Creo que pueden llegar a atrapar a esta banda también”, agregó este último.