SANTIAGO, Chile.- Tras la larga noche de festejos por el rotundo triunfo de la opción “Apruebo” en el Plebiscito Nacional 2020, los chilenos ya piensan en el proceso constituyente largamente reclamado, que estuvo en el centro del estallido social de octubre de 2019 en el país, y que recibió el apoyo del 78,27%. De un universo de 14,8 millones de personas habilitadas, acudieron a las urnas más de 7,5 millones ciudadanos, un número importante, teniendo en cuenta que el voto no era obligatorio y que el socio político del presidente, Sebastián Piñera, la Unión Demócrata Independiente, impulsaba el “Rechazo”.

La segunda pregunta, sobre el mecanismo para la redacción, la opción “Convención Constitucional” (sólo constituyentes electos) alcanzó el 78,99% de los votos, y la opción “Convención Mixta Constitucional” (50% legisladores y 50% constituyentes electos) sumó el 21,01%.

El 11 de abril de 2021, el país volverá a las urnas para elegir a los miembros de la Convención Constituyente, cuya composición será un 100% por votación.

La posibilidad de una nueva Constitución genera esperanza, pero también la exigencia de que los constituyentes sean elegidos de manera transparente e igualitaria, dijo a LA GACETA Gemma Montiel, docente y militante territorial durante las protestas sociales del año pasado.

“Hay que lograr una participación amplia, para que estén incluidos pueblos originarios, mujeres y sectores populares, y que no se impongan trabas en las votaciones”, indicó. “Ya no estamos dispuestos a irnos a casa y que los políticos decidan”, añadió.

Lo que ocurrió “fue histórico”, contó a LA GACETA la dirigente estudiantil chilena Valentina Astudillo, que fue fiscal de mesa en el plebiscito. Pero, añade, esto sólo es el inicio de un proceso. “La Constitución (de la dictadura) tenía que derogarse”, insistió, porque fue el instrumento legal para la mercantilización de “todos los servicios públicos del país”, como la salud, la educación y las jubilaciones, con mecanismos que hacen muy difícil cualquier modificación constitucional. “Ahora vamos a trabajar desde el territorio y desde nuestras organizaciones -añadió- por nuestras libertades y derechos”.


Puntos claves

1- Serán elegidos 156 miembros repartidos en forma paritaria entre hombres y mujeres, con un número de escaños reservados para los pueblos indígenas.

2- El futuro texto constitucional necesitará dos tercios de los votos de los constituyentes electos para aprobar cada artículo que se discuta en la Convención.

3- La convención que redacte la nueva Carta Magna se constituirá en mayo de 2021. La votación para elegir  convencionales será el 11 de abril de ese año.