La pandemia impuso cambios y adaptaciones en los usos y costumbres de las familias argentinas, y en estos tiempos con tiempo para reflexionar, también se ajustan las posiciones y las diferencias en el Congreso nacional.

En esta ocasión, al tratarse en Diputados el artículo 11 de la moratoria general, llamada por los opositores la “claúsula Cristóbal López”, el alfarismo (originariamente de Cambiemos), representado en el Parlamento por Beatriz Ávila, mantuvo su criterio y se despegó del oficialismo al votar en contra, cuando el Frente de Todos -con todos sus diputados presentes en la sesión-, tuvo que contar con el acompañamiento de una docena de representantes de la oposición para aprobar el proyecto oficial.

Sucede que el cuestionado artículo de la moratoria permite ingresar al régimen a empresas declaradas en estado de quiebra sin continuidad de actividades, lo que finalmente fue aprobado con 130 votos afirmativos, 121 negativos y una abstención. Es decir, el consentimiento llegó con un voto más del requerido por el reglamento para el quórum propio. Esto implica que el oficialismo sigue “negociando algunos votos” para la sanción de leyes polémicas ante la falta de mayoría absoluta, porque en la Cámara Baja, los números del FdT “están justos” y hasta podrían faltar, como en esta oportunidad.

Cuestionamiento

En el debate del artículo 11 de la moratoria, la diputada tucumana justificó durante la sesión virtual su voto en contra: “es cierto que hay muchas empresas a las que tenemos que llevarles alivio, pero hay que diferenciar a las que han llegado a la quiebra por la crisis económica y la pandemia, de aquellas que sus titulares cometieron hechos delictuales en contra del fisco”.

Al respecto, aclaró en la sesión que está de acuerdo con los beneficios de la moratoria, una “herramienta necesaria para cuatro millones de contribuyentes” que fueron afectados por la crisis económica y la pandemia.

“La obligación del Estado es estar y ayudar a las empresas que son las que generan las riquezas en nuestro país. Suelen decir que las moratorias son injustas, porque no tienen beneficios quienes rigurosamente pagan con esfuerzos sus impuestos. Por eso tratamos desde este Congreso que seamos los más justos posible. Y en este sentido, sobre el artículo 11 del proyecto, tenemos que ser justos y también hacer respetar al Estado, sino otras empresas dirán no pago porque después vendrá un moratoria”, precisó.

Metafóricamente, la esposa del intendente Germán Alfaro, aludió a la forma en que se presentó el artículo 11 dentro de un proyecto de moratoria general abarcativo a todas las actividades y circunstancias.

Metáfora del elefante

“Es como tratar de hacer pasar desapercibido a un elefante blanco dentro de una manada de elefantes, donde quieren esconder más elefantes blancos importantes” -apuntó-, “para que luego se los vea a esos animales con total indiferencia” por la “distracción” en la propaganda subjetiva del oficialismo.

En este sentido, reiteró que los diputados tendrían que ser justos respecto del artículo 11 para acudir en ayuda de las empresas, porque que hay que distinguir entre las que están en crisis por la economía y la pandemia, de aquellas en crisis por delitos contra el fisco y el Estado. “Si no hacemos esta diferencia, vamos a estar queriendo esconder un elefante”, retrucó.

El artículo permite el ingreso a la moratoria de empresas que hayan quebrado, lo que Cambiemos calificó como una amnistía encubierta a López, el empresario K. Esta posición de la diputada Ávila pone al alfarismo en línea con Cambiemos a pesar de su renuncia a ese bloque en noviembre pasado. Mientras, el intendente Alfaro (de origen justicialista) no confirma acuerdos pero ya juega su partida electoral en tiempos de covid19, mirando 2021.