Detrás de las estadísticas siempre hay personas que sufren por los efectos de una situación económica recesiva. Y esto se agrava en tiempos de pandemia del coronavirus. El parate de la actividad en gran parte de los 133 días de aislamiento social, preventivo y obligatorio ha golpeado con fuerza al mercado laboral. Sus efectos se observarán en las próximas mediciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las que corresponderán al segundo trimestre de este año, coinciden empresarios y economistas consultados por LA GACETA.

La antesala también es crítica. En el Gran Tucumán-Tafí Viejo, donde reside poco más del 60% de los habitantes de la provincia, el desempleo ha crecido tres puntos porcentuales en el primer trimestre de este año respecto de igual período de 2019. La tasa fue del 13,1%. Esa es la consecuencia de un proceso recesivo que ya lleva casi tres años.

Según el presidente de la Fundación Iniciativa de Pensamiento Colectivo (Ipec), Pablo Pero, no hay que perder de vista que los datos del comportamiento del mercado laboral suelen salir con cierto retraso. “Por ejemplo, los datos más actuales que tenemos son los de mayo, a partir de las encuestas que hace el Ministerio de Trabajo de Nación”, afirma. El experto alude a la Encuesta de Indicadores Laborales, que mide el empleo en las empresas que tienen 10 empleados o más registrados. “Se trata de un nivel de empleo que tiene cierta estabilidad, porque son firmas que tienen cierta espalda financiera para mantener los empleados a pesar de la cuarentena y de la pandemia”, puntualiza el docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT.

El informe de mayo muestra una caída en la cantidad de trabajadores respecto de meses anteriores. “Si tomamos esa caída y sumamos el 13,1% que nos muestra el Indec para el primer trimestre de 2020, podemos ya pensar en un 15% de desempleo para el segundo trimestre”, proyecta. Además, hay que tener en cuenta que el empleo suele reaccionar tardíamente a la actividad económica. “La cuarentena y la pandemia empezaron en marzo y se profundizaron en abril y mayo. Por lo tanto, el aumento en el desempleo que vimos en el primer trimestre no era producto de la cuarentena, sino de la economía de los meses anteriores”, observa. Así como la cuarentena recién empieza a fines de marzo -sostiene Pero-, es probable que el desempleo empiece a aumentar de ahora en más, ya que ahora se verían más concretamente los efectos de una economía que se precipitó desde abril en adelante. A su criterio, eso probaría el aumento en la tasa de desempleo para el segundo trimestre y posiblemente para el tercero también. “Nuestra estimación dice que el pico va a ser a fin de año, entre noviembre y diciembre. Y, lamentablemente, no se va a recuperar en enero, febrero o marzo, si es que se da la recuperación. Sucede que la estacionalidad juega un papel preponderante: son meses de baja contratación de personal.


Visión empresaria

“Tengo más de 40 años (de trabajo) en la construcción y casi 20 en la actividad vitivinícola. Nunca hemos pasado una actividad como esta. Esto supera por lejos la crisis de fines de 2001”. Las palabras de Alberto Guardia, presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), exponen el pensamiento casi colectivo entre los hombres de negocios de la provincia. “En los primeros seis meses de este año han caído en un 50% los niveles de la producción en relación al año pasado. Los únicos sectores que han crecido son los vinculados al consumo de alimentos. Por lo tanto, se ha agravado el desempleo. Creo que ahora estamos alrededor de (una tasa) del 15%. Y se va a agravar si esto continúa así”, remarca.

La proyección (de la tasa de desempleo) daría cercana a un 20% a fines de año si no se produce una reactivación productiva y comercial, alerta Guardia. Esos datos pondrían a Tucumán en una situación similar a los valores de la crisis económica y financiera de hace 18 años.

El titular de la FET indica que, en el centro de la capital, el 23% de los negocios no reabrió después de la flexibilización. “Son casi 400 locales comerciales cerrados. Algunos de esos se han mudado a otros sectores buscando alquileres más baratos, otros se han mudado a las casas y están trabajando online, pero no son los más significativos”, destaca.

A Guardia le preocupa que aún haya actividades que son multiplicadoras de servicios y todavía no han sido flexibilizadas, como los salones de fiestas. “Tienen entre 10 y 15 actividades complementarias, desde fotógrafo, peluquero, maquilladores, modistas. Tenés también las actividades audiovisuales y de cinematografía. El único sector que sigue demandando empleo es el sector tecnológico (exportación de software). Todos los demás sectores están produciendo desempleo”, expone.


Primer trimestre 2020

898.000 habitantes
La población urbana que se mide es de que reside en el Gran Tucumán-Tafí Viejo


400.000 personas
De ese total constituyen la Población Económicamente Activa.

347.000 casos
Corresponden a personas que han declarado una ocupación.

52.000 tucumanos
Corresponde a los que están desempleados. (13,1%)


Primer trimestre 2019

892.000 habitantes
Fue el cálculo de la población urbana del aglomerado del Gran Tucumán-Tafí Viejo.    

396.000 personas correspondían a la Población Económicamente Activa.

354.000 habitantes
Son los que declararon una ocupación.

42.000 tucumanos se registraron como desocupados hace un año. (10,6%)