Hoy se celebra el Dpia de la Hipertensión Arterial, en la búsqueda de generar conciencia sobre esta silenciosa enfermedad que afecta a millones de argentinos. Como no presenta síntomas, la mayoría no sabe que la padece y la falta de controles médicos aumenta los riesgos de sufrir daños tales como insuficiencia renal, cerebral y cardíaca.
Desde la Sociedad Tucumana de Hipertensión Arterial estiman que la mitad de las personas que la padecen no lo saben, mientras que de la otra mitad, son pocos los que se tratan o sostienen el tratamiento a lo largo del tiempo.
Abandonar el sedentarismo, tomarse la presión a diario y cambiar los hábitos alimenticios pueden ayudar a mejorar el cuadro.
El Ministerio de Salud de la Nación explica que la hipertensión arterial (HTA) es el factor de riesgo cardiovascular más frecuente y afecta a 1 de cada 3 personas adultas. Se produce por el aumento, sostenido en el tiempo, de la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias.
En el mismo informe, se dice que la HTA es multifactorial porque está determinada e influenciada por muchos factores distintos. La herencia (padres o hermanos hipertensos), la edad (con el paso de los años la posibilidad de ser hipertenso aumenta mucho), la obesidad, el consumo excesivo de sal, el consumo excesivo de alcohol, fumar, el uso de prolongado de algunos medicamentos (corticoides, descongestivos nasales, analgésicos) y la falta de actividad física.
La única manera de detectar la HTA es mediante su medición con un tensiómetro. Se considera presión arterial alta (hipertensión) cuando dicha medición máxima es mayor o igual a 140 y/o la mínima a 90.
Señal de alarma grave
- Dolor de cabeza muy intenso, no habitual y repentino.
- Dificultad para hablar, confusión, levantar un brazo o mover los músculos de la cara.
- Mareos o vértigo (sensación de giros y movimiento).
- Visión borrosa repentina.
- Dolor en el pecho o sensación de falta de aire.