Teniendo en cuenta que las prohibiciones no sirven de mucho, es necesario enseñarle a los adolescentes sobre consumo responsable: lograr que tomen menos alcohol y que cuando lo hagan sea en forma segura. Eso es uno de los objetivos que persigue un nuevo plan que lanzará en estos días el Programa Universitario para el Estudio de las Adicciones (PUNA), que depende de la Secretaría de Extensión de la UNT.

“Lo ideal es que los jóvenes aprendan a reconocer sus límites, que no es necesario tomar hasta ponerse muy mal; y que haya un conductor asignado si van a manejar”, enumeró Ramiro Hernández, director del PUNA.

La iniciativa se llama #PAR (Programa para el consumo responsable de alcohol) y parte de la idea de “estar a la par” de los adolescentes. “Hoy vemos una generalización del consumo. Argentina es el país de América donde más jóvenes escolarizados beben alcohol. Además, bajó la edad para empezar a ingerir estas bebidas”, señaló preocupado Hernández. “Está claro que las políticas prohibicionistas no surtieron ningún efecto positivo; al contrario”, añadió.

Hernández comenzó que para diseñar el nuevo plan tomaron en cuenta estas situaciones: la permisividad de los padres, la generalización del consumo, la falta de una política pública de prevención en las escuelas y la presión de los pares que tienen hoy los chicos; para pertenecer, tenés que tomar.

“Queremos actuar específicamente antes de los 12 años para retrasar lo más posible el inicio del consuno de alcohol. También a los 16 años. El último año escolar está repleto de excesos. El objetivo de los chicos ahora no es solo tomar; hay que tomar hasta intoxicarse. La idea es incluir a los padres en los talleres. Iremos a las escuelas, a los clubes, a los bares, a los boliches”, resaltó.

El programa #PAR también buscará el apoyo de los empresarios de la noche tucumana. “Apuntaremos a una campaña en reducción de daños, intentando reducir efectos negativos del consumo de alcohol en los jóvenes, como situaciones de violencia y accidentes de tránsito. Visitaremos previas, bares y boliches realizando difusión con folletería preventiva, juegos de simulación de consumo y alcoholemias voluntarias. Incentivaremos la práctica del conductor designado. Además, instalaremos un espacio de recuperación y rehidratación destinado a jóvenes que se hayan excedido en su consumo de alcohol, brindando asistencia médica y psicológica, articulando con el servicio de emergencias 107 en caso de requerirlo”, puntualizó Hernández.