José Alperovich vuelve a la Argentina en medio de un escándalo que lo envuelve en torno de una denuncia por presunto abuso sexual en contra de su ex secretaria y sobrina segunda. Su descanso en Miami no ha sido tal. En medio de las minivacaciones estalló la denuncia que obligará al senador nacional por Tucumán a dar explicaciones ante la sociedad, el mismo Senado de la Nación y también ante la Justicia.

Por de pronto, a primera hora tendrá que efectuar algunos trámites:

• Firmar el pedido de licencia sin goce de sueldo, una nota dirigida a la titular del cuerpo, María Gabriela Michetti y que fue presentada por la secretaria privada del parlamentario, Silvia Pini. Ese papel fue recibido por el jefe de despacho del presidente provisional del cuerpo, Federico Pinedo. Sólo con la rúbrica de Alperovich ese documento puede ser aprobado en el recinto de sesiones. Está previsto que ese trámite se realice a partir de las 14 cuando arranque la sesión preparatoria en la que jurarán los 24 senadores nacionales que fueron electos el domingo 27 de octubre pasado. No habría debate alguno, consignan voceros del Congreso. “Generalmente se trata de un trámite sencillo en el que los parlamentarios sólo levantan su mano para aprobarlo”, indican.

El presidente del bloque unificado del Frente de Todos (al que pertenecería Alperovich y Beatriz Mirkin), el formoseño José Mayans adelantó, en declaraciones a la prensa, que aguardarán el avance de la causa en la Justicia antes de tomar una determinación. “Él ya ha pedido la licencia para poder ir a la Justicia. En las declaraciones que hizo, se declaró inocente. Los fueros no impiden ni el llamado a indagatoria ni el procesamiento ni la sentencia”, indicó.

El formoseño agregó que “el criterio de la Cámara es que el desafuero procede con una sentencia firme, primero por la presunción de inocencia, y después porque tiene que haber un debido proceso”, consigna el sitio especializado Parlamentario.com.

• El otro frente de conflicto que le espera a Alperovich es el judicial. Su abogado defensor, Mariano Cúneo Libarona, afirmó ayer a LA GACETA que, en las próximas horas, se reunirá con el ex gobernador tucumano para analizar algunas cuestiones vinculadas con la marcha de la causa. En principio, una de las primeras acciones que debería dar el senador es la ratificación de la denuncia por presuntas amenazas y extorsión por parte de la joven denunciante. Según trascendió, la causa sólo estaría radicada en Buenos Aires.

“No soy jueza, no tengo la defensa del acusado, pero es difícil que una mujer se exponga de esta manera. Es una mujer que se expone, con la edad que tiene, muy jovencita, que además es pariente del senador”, había manifestado la vicepresidenta de la Nación en declaraciones formuladas a Canal 9. Y había agregado: “son cosas difíciles de poner en palabras para que lo conozca todo el mundo; en principio me parece que hay que tener mucho cuidado en no hacer livianas estas cosas que son muy profundas y difíciles”.

De ambos lados

El hermetismo invadió a la familia Alperovich que ayer emprendía el regreso a territorio argentino. Por lo que pudo establecerse, el ex mandatario provincial permanecerá unos días más en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para definir su estrategia judicial y política. En la nota enviada al Senado, Alperovich había dicho que “la imputación (que le formuló la denunciante por abuso sexual) es absolutamente falsa” y que intentará demostrarlo, “a la corta o a la larga, ante la Justicia”. Desde el lado de la joven que denunció al senador también hubo silencio. La idea es hablar con el titular interino de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°10 de la Capital Federal, Santiago Vismara, que recibió la causa presentada también el viernes en la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres.

“No puedo dar detalles de los hechos denunciados, para no revictimizar a la víctima, pero puedo simplemente contar la tipología de los hechos que denunció: la afectación a la integridad física y sexual, por la que solicitamos el máximo de la pena, para que se entienda la gravedad de lo que ella ha sufrido. Son 15 años”, había dicho Ricardo Santoro, abogado de la joven denunciante de 29 años.

Las dudas políticas

La incertidumbre rodea al senador. Más allá de las cuestiones judiciales, Alperovich ha quedado expuesto ante sus pares del Congreso que, sólo en algunos casos, se han expedido públicamente sobre su situación. La mayoría optó por el silencio. Tanto el senador como Mirkin pertenecen al bloque “Peronismo Tucumán”. Días atrás, antes de difundirse la denuncia de su ex secretaria, Alperovich había resaltado su incorporación y la de su ex ministra de Desarrollo Social en el nuevo bloque unificado que ahora preside Mayans. Eso ha quedado en la nebulosa hasta nuevo aviso.

Tanto Alperovich como su esposa, Beatriz Rojkés, tienen una relación cercana con la flamante vicepresidenta de la Nación y presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner que, frente a las circunstancias judiciales, puede llegar a tomar una decisión acerca del futuro del ex candidato a gobernador por Hacemos Tucumán en el Congreso.