La idea nació -o al lo menos se reprodujo- a través de un audio de WhatsApp que se hizo viral. “En Tucumán nos juntamos unos cuantos productores y acordamos pagar (a nuestros empleados) un bono de $5.000 si Mauricio Macri pasa a segunda vuelta”, era la consigna que pasó de celular en celular. El autor del mensaje, Gonzalo Blasco (empresario agropecuario y ex candidato a diputado nacional por Cambiemos en 2017), ratificó a LAGACETA.com que aquellas palabras le pertenecían. Y fue así que se desató el “efecto Blasco”. Un legislador del PRO, Luis Brodersen, no sólo respaldó la propuesta del productor; además, dio a conocer que imitará la medida en su firma.

PRODUCTOR Y EX CANDIDATO. Blasco apoya a Macri y rechaza a los K.

“Estoy totalmente de acuerdo con la iniciativa de Blasco. Ya se sumaron otros agricultores, y desde mi lugar de empresario decidí imitarlos, ofreciendo a quienes trabajan en mi empresa una bonificación idéntica”, indicó Brodersen en un texto que hizo llegar a este diario. Y expresó su anhelo de que la “movida” sume adeptos en el sector privado. “Lo hago además con la idea de que otros se sigan sumando con su aporte para sostener al Gobierno (nacional) que, a pesar de las enormes dificultades que afronta como consecuencia de la herencia recibida, ha marcado el camino de transformación que debe seguir nuestro país”, añadió el oriundo de Aguilares.

Medios de distintas ciudades del país se hicieron eco ayer de la iniciativa de Blasco. El empresario aclaró que la medida era “a título personal”. En rigor, desde 2017 ya no preside la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor), y no integró las listas en los comicios provinciales ni en los nacionales. “Por ahí da para que se malinterprete, porque alguien dijo que es una iniciativa de Cambiemos, y no lo es”, le aclaró a este diario.

“Un tema privado”

La situación generó posturas disímiles en el armado que responde a la fórmula Macri-Miguel Ángel Pichetto. El primer candidato a diputado por Juntos por el Cambio, Domingo Amaya, se excusó de hacer declaraciones, al considerar que se trataba de “un tema privado”. Tampoco hubo manifestaciones públicas espontáneas de los referentes del radicalismo, como la senadora Silvia Elías de Pérez, el diputado José Cano y el jefe del bloque Unión Cívica Radical en la Legislatura, José María Canelada.

En la oposición, incluso, hubo recomendaciones de consultoras a los dirigentes para que se abstengan de sumarse a la polémica. No fue ese el camino que siguió el legislador Brodersen, cuyo mandato finaliza en octubre, ya que no se postuló para ser reelecto en los comicios provinciales del 9 de junio.

“Los argumentos esgrimidos por Blasco son legítimos. A pesar de la impostada actitud moderada de Alberto Fernández, quienes lo rodean no pierden oportunidad de revelar las verdaderas intenciones del kirchnerismo: volver al pasado en todo sentido, sobre todo a la hora de abolir las libertades y la división de poderes”, planteó el dirigente macrista, con relación al candidato a presidente del Frente de Todos.

Hizo además una valoración sobre las versiones que vinculan al gobernador Juan Manzur con un eventual equipo de Fernández en la Nación. “Que (el mandatario tucumano), quien puso a dos de sus fiscales de Estado en la Corte Suprema de Justicia, suene como posible jefe de Gabinete, habla a las claras de lo que piensan los Fernández sobre la República y la división de poderes”, planteó el titular de la firma “Tarjeta Premier”.

Según Brodersen, los tucumanos “deben entender que aún antes de Blasco y su idea, hay incentivos de sobra para votar al Presidente”. Y agregó: “más allá de las obras nunca antes vistas, de la devolución de la coparticipación y de la reinserción de Tucumán en el mundo, estamos ante la posibilidad de comenzar a recuperar nuestra provincia y asegurarles a nuestros hijos un futuro lejos de la corrupción, del clientelismo y de la falta de transparencia, que son marca registrada de poder de turno”.

Análisis

Por un voto, ¿quién da más?

Por Juan Manuel Asis / LA GACETA

La decadencia política está ahí nomás. No le ponen freno, sino vaselina. En Tucumán la imaginación no tiene límites, es cósmica, y todo se naturaliza; lo más insólito hasta parece algo normal. El próximo paso será vocear el disvalor en la plaza Independencia, sin ponerse colorado: “$ 5.000 por votar a Macri”. Un voto en democracia cuesta, pero conseguirlo convenciendo sobre las bondades de las propuestas políticas, lo que sería el más digno desafío en cualquier campaña electoral; no desde lo degradante de pagar por un sufragio. Otra ventanilla que se abre para la compra de voluntades. Las adhesiones deben obtenerse apostando a las convicciones democráticas del ciudadano, no aprovechándose de sus necesidades de bolsillo. No es digno. Se deslegitima y se denigra el sufragio, por el que vibra y se fortalece la democracia. Pagar para que se vote a Macri es el último invento en esta tierra que patentizó el clientelismo político e institucional y el bolsoneo. Ninguna locura parece sorprender. Las colas en el hipódromo y los subsidios estatales de último momento han sido superados; ahora se paga a cara descubierta por un voto, y se le pone precio. En cualquier momento, algunos se animan y lo subastan.

SANDRA MANZONE

La concejal consideró que no es un delito

“De ninguna manera es coercitivo el audio, no hay una imposición. Él sugiere esta idea al resto de los productores. No entiendo la virulencia con la que han atacado a Gonzalo Blasco. Defendemos la libertad del voto en este espacio político. Creo que Gonzalo habla de su pecunio personal, él no es funcionario público, no está utilizando los recursos del Estado ni de ninguna institución. Sí me gustaría que con la misma virulencia que muchos lo han criticado, hubieran criticado los pagos en el Hipódromo que ha hecho Manzur antes de las elecciones provinciales. Eso sí es clientelismo”.

REGINO AMADO

El ministro de Gobierno criticó la propuesta
“Este ciudadano ha sido candidato. En Juntos por el Cambio cuando lo hacen otros dicen que son prebendarios, es contra las leyes y hacen denuncias. Pero cuando lo hace uno de ellos prácticamente dicen que es un aporte a la democracia. Cada uno responde por sus acciones. Lo hacemos nosotros que estamos en la función pública y también cabe para los ciudadanos que son candidatos y defienden las políticas de Mauricio Macri. Deben hacerse cargo. Nosotros no somos ‘denunciadores’; en todo caso, que se expresen los candidatos de Juntos por el Cambio. En todo caso, ellos mismos deberían hacer una denuncia”.

ANTECEDENTE LOCAL

Un subsidio provincial de $3.000 por mes que salió de las arcas del Ejecutivo

En el año electoral, el Gobierno provincial resolvió darles un aporte extra a los ciudadanos, a modo de subsidio. Gracias a un sistema creado por el decreto 125/1-2000, durante la gestión de Julio Miranda, el gobernador Juan Manzur autorizó la entrega mensual de aportes a personas con un tope global que pasó de $ 800.000 en enero a $ 130 millones en mayo. Hubo largas filas frente a los bancos e incluso en el Hipódromo de tucumanos a los que, según relataron, les habían prometido tres pagos de $ 3.000 mensuales. Los consultados coincidieron en que el beneficio había sido gestionado por candidatos de listas afines a la gestión de Manzur y del vicegobernador, Osvaldo Jaldo. Estos recursos, que según la normativa deben ser sometidos a los controles preventivos del Tribunal de Cuentas (TC), fueron administrados a través de la Secretaría General de la Gobernación. La decisión del Poder Ejecutivo de reforzar esas partidas no estaba prevista, en principio, en el Presupuesto 2019, ya que la repartición tenía $ 300 millones para subsidios; tuvo que pedir un refuerzo de $ 300 millones más.

Apoyo reciente

El productor tucumano Gonzalo Blasco había publicado en Twitter una foto en apoyo al Gobierno nacional, ante una visita del ministro de Transporte Guillermo Dietrich realizada en julio pasado, y destacó las “obras fundamentales” para Tucumán.

CARLOS BRITO Y SU VALORACIÓN

Sin respuesta del fiscal federal

El fiscal federal, Carlos Brito, fue consultado por LA GACETA sobre la iniciativa del empresario Gonzalo Blasco. El diálogo con el diario fue breve:

- ¿Lo que está haciendo Blasco amerita una intervención de la fiscalía, o no?

- No le puedo dar una respuesta. En su momento haremos una valoración y veremos qué hacer. No le puedo decir qué haremos.

- ¿Amerita una actuación de oficio la propuesta?

- No lo sé.

- La consulta va por el lado de si es válido ofrecer dinero para que se vote a un candidato...

- Hasta aquí son versiones periodísticas. No sé qué grado de veracidad tendrán. Dicen que dicen que dijo...

- Él ya reconoció públicamente que lo hizo...

- La  verdad, no tengo ninguna declaración que hacer.