1- Oficialismo

Obtención de votos

En el Frente de Todos habrá que observar, en primer término, la cantidad de sufragios que pueda lograr para compararla con la del 9 de junio, cuando el gobernador, Juan Manzur, obtuvo 512.000 sufragios. Si supera esa cifra, sería porque algunos de los votos peronistas que se fueron para José Alperovich se sumaron a los Fernández. De hecho, el senador hace campaña por la dupla presidencial. Otro aspecto a considerar será la diferencia entre la boleta oficialista “Celeste y Blanca” (Mario Leito) y la opositora “Lealtad a los principios” (José Vitar), por el peso de las estructuras que manejaría una y otra, y que se prevé que puede resultar considerable.

2- Juntos

Rol dirigencial

En Juntos por el Cambio, la principal lectura a efectuar a partir de los números que se obtengan, es cómo jugaron los principales dirigentes de la coalición, para intuir lealtades y posibles jugadas a menos. Además, observar si el aparato municipal capitalino jugó en favor de uno u otro contendiente pero, por sobre todo, si hizo sentir el peso electoral en esta contienda ya que el alfarismo no llevó candidatos en las boletas; se marginó. Igualmente, se debe determinar la posible ascendencia de Campero en la elección, a partir de comparar los números que pueda aportar desde su distrito con los que sacó en junio. En esta interna, otra clave pasa por si la lista oficial (Domingo Amaya), apuntalada desde la Nación, supera contundentemente en votos a la opositora (Manuel Courel), tanto como para imponer la boleta completa. Porque, una buena la performance de los segundos (25% a 50% de adhesiones) haría acceder a un candidato en la boleta de la coalición, lo que implicará un acierto de Campero y un error del macrismo. A partir de esta situación, la comparación con los votos obtenidos por Silvia Elías de Pérez en la provincial parece un aspecto irrelevante.

3 FR

Consolidación

Para Fuerza Republicana el desafío será repetir o superar la performance de junio (obtuvo 136.000 sufragios), a partir de llevar nuevamente a Ricardo Bussi al frente de la boleta “Celeste y Blanca”. Si sucede, el partido confirmaría su

4- Consenso

Las estructuras

Para Consenso Federal es clave la proyección territorial y las estructuras con las que puedan contar el legislador radical Ariel García (lista A) y su par peronista Silvio Bellomio (lista B) para tratar de imponerse en la interna. También será interesante determinar de dónde salieron los votos que puedan respaldar a Lavagna y a Urtubey y analizar a qué sector político local pudieron afectar, en más o en menos, con su aparición en el escenario electoral. Un fracaso para este grupo sería no superar el mínimo de sufragios para poder competir en octubre.

5 Izquierda

Éxito de la unidad

En el caso de la lista “Unidad”, del Frente de Izquierda Unida y de Trabajadores, con Ariel Osatinsky y con Alejandra Arreguez como precandidatos, lo principal es superar el piso del 1,5% de las primarias. Es lo primordial, ya que convertiría en un acierto de la izquierda el unirse para la competencia electoral, al margen del valor político que implica que la dirigencia de la izquierda pueda mostrarse junta.

Nuevas reglas

Cómo repercutirán en dos procesos

Un aspecto colateral a analizar en los comicios del domingo es cómo incide en las internas del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio, especialmente, la nueva reglamentación de las PASO, a partir de que la junta electoral central de la alianza es la que determina a qué lista del interior da el permiso de adhesión a la fórmula presidencial. En ambas internas hay nóminas oficialistas que irán unidas a binomios presidenciales, mientras que la oposición tendrá boleta corta: llevará sólo los precandidatos a diputados nacionales. La disputa se efectuará con condiciones especiales, legales, pero más ventajosas para los oficialismos.