Las opiniones en el microcentro están divididas. El lunes comenzarán los trabajos para convertir varias cuadras de la calle San Martín en semipeatonal y lo mismo ocurrirá más adelante en Maipú, Muñecas, Laprida y Congreso. Esto generó posturas contrapuestas entre quienes circulan y trabajan a diario en la zona.

Por un lado, los taxistas se quejaron porque les quitarán paradas tubo, y hasta concretaron ayer a la mañana una protesta en San Martín y 25 de Mayo. Por otra parte, los comerciantes celebraron la decisión de darles más espacio a quienes transitan a pie, pero resaltaron que será exitosa la propuesta si se hace respetar el uso de las dársenas para carga y descarga de mercadería que serán compartidas con los camiones de caudales que van a los bancos.

“A nosotros nos revaloriza y el ambiente se volverá más tranquilo. Habrá más peatones. Recuerdo un proyecto, que nos gustaba, que preveía convertir esta cuadra en peatonal. Eso sí, los taxistas están indignados”, comentó a LA GACETA Zulma Rabig, propietaria de una relojería ubicada en Maipú al 200. Allí las restricciones para la circulación de vehículos no son una novedad: cada año, durante los días previos a Navidad, ensanchan las veredas con cadenas y conos naranja. Y justamente esa cuadra será una de las que próximamente se convertirá en semipeatonal. De hecho, Maipú ensanchará sus veredas desde 24 de Septiembre hasta Córdoba. No seguirán más allá de esa intersección, porque esa última arteria es un corredor de ómnibus.

En Muñecas al 300, donde se también se ensanchará la vereda sólo una cuadra (a modo de darle una extensión a la peatonal Celestino Gelsi), tres compañeros de trabajo de una zapatería mostraban diferentes posturas. Omar Álvarez dijo que le parece innecesario el cambio, ya que los ómnibus de la línea 5 doblan desde Córdoba a Muñecas y que la parada de taxis es muy necesaria para quienes tienen la movilidad reducida. Sus colegas, Alejandra Quiroz y Lincy Brandán, en cambio, sostenían que sí se debe restringir el paso de los autos, ya que eso revalorizará la zona y la volverá más segura para los chicos que salen de las escuelas del microcentro.

SAN MARTÍN Y MUÑECAS. Ayer hubo un protesta que paró el tránsito.

Ayer, los propietarios de comercios y representantes de bancos ubicados en San Martín, entre 25 de Mayo y Junín, fueron invitados a una reunión en Planificación Urbana de la Municipalidad. Ariel Bellos, propietario de Copitec, fue uno de los asistentes. Comentó a LA GACETA que entró con una opinión y salió con otra: “ahora me quedo tranquilo, porque nos detallaron que en el proyecto están contempladas las dársenas para carga y descarga. En San Martín la 600 se harán dos; al 700, tres, y al 500 se hará una, pero más grande. Quieren darle más lugar al peatón, y eso a la larga nos beneficia. Habrá más afluencia de gente. Sólo tengo que acostumbrarme a las dársenas y a los horarios que tendremos que compartir con bancos y otros negocios”. También remarcó que ese espacio que ganará el peatón, hoy lo “mal” usan los automovilistas que estacionan aunque esté prohibido.

Reubicación

Los taxistas que se ubican en San Martín al 500 expresaron su enojo con un corte de calle. “Es una parada histórica por decreto del Concejo Deliberante. ¿Qué van a hacer las personas mayores que suben a un taxi apenas salen de los bancos por miedo a que les roben? Tienen que rever este proyecto o comenzar desde Muñecas para arriba”, dijo Luis Suárez a LA GACETA.

Desde el Municipio confirmaron que ya tienen planeado reubicar las paradas de taxis y reservarles espacio a los padres de estudiantes del Colegio Santa Rosa (ubicado en San Martín al 500) para estacionar y acompañar a sus hijos hasta la puerta del establecimiento. Enrique Romero, subsecretario de Tránsito y Transporte Operativo del municipio, precisó que les liberará la 25 de Mayo primera cuadra. Y que a la parada tubo de taxis de San Martín al 500 la reubicará unas cuadras más arriba, pasando Junín, donde no habrá semipeatonal.

La decisión de continuar ensanchando las veredas fue comunicada por Luis Lobo Chaklián, subdirector de Planificación Urbana de la Municipalidad. La justificación que dio es que se pretende consolidar el casco fundacional y permitir a las personas que puedan caminar más cómodamente, como sucede en la provincia de Mendoza, por dar un ejemplo. Allí, según el funcionario, son “generosos con quienes transitan a pie”. Resaltó que esa será de ahora en más la característica de San Miguel de Tucumán.