Renuncia. La palabra se repitió muchas veces anoche en La Ciudadela. Todos especularon con el futuro de Gastón Coyette y algunos se animaron a decir que no va a seguir en el cargo. Incluso se mencionó una reunión entre el entrenador y los dirigentes en el vestuario local. Pero no hubo anuncio oficial.

El director técnico y los integrantes de la comisión directiva se fueron del estadio en silencio. Por ahora no se tomó ninguna medida, pero resulta difícil que pueda continuar en estas condiciones.

Los hinchas lo insultaron y el equipo no muestra síntomas de reacción anímica ni futbolística. Ayer se jugó la última carta con cambios que nadie entiende.

Fracasó y se ganó el repudio general de todos los que aman a San Martín. Su ciclo está agotado y la situación es insostenible. Si no renuncia... ¿se irá igual?