La causa judicial que afronta la senadora y ex presidenta Cristina Fernández por la firma del memorándum de entendimiento con Irán desató, sin que ella hiciera nada, una fuerte interna entre la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA).

El contrapunto se desencadenó cuando la comisión directiva de la AMIA le pidió a la DAIA, a través de una carta, que desista de la querella contra Cristina por considerar que “es perjudicial para la comunidad en general y afecta en particular a la AMIA en su gestión específica”.

“Consideramos que mantener esa querella es perjudicial para la comunidad en general, y afecta en particular a la AMIA en su gestión específica. Cabe recordar que fue la oposición firme de la AMIA la que logró que el pacto de nuestro país con el enemigo de Israel nunca entrara en vigencia”, resaltaron.

A principios de 2013, el gobierno de Cristina, a instancias de su entonces canciller, Héctor Timerman, firmó un acuerdo con Irán para que ciudadanos de ese país, sindicados como autores intelectuales del atentado a la AMIA declaren ante la Justicia argentina en otro país en el marco de una revisión de la investigación argentina sobre el ataque terrorista.

El tratado fue denunciado ante la Justicia y el fallecido fiscal Alberto Nisman presentó una denuncia por encubrimiento contra la ex presidenta, quien resultó procesada en esa causa junto a otros funcionarios de su gobierno.

La carta se refirió también a la situación de los sospechosos iraníes, quienes tienen pedido de captura internacional de Interpol para que comparezcan ante los tribunales argentinos.

“En particular queremos puntualizar que AMIA no se expresó a favor del juicio en ausencia y toda declaración acción o compromiso asumido por DAIA sobre ese tema u otro sin conocimiento y consentimiento de AMIA sería eventualmente desconocido por nosotros”, subraya la nota.

Y la respuesta no se hizo esperar. El presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits, rechazó el planteo y lo calificó como “un despropósito y una desmesura”.

Knoblovits también apuntó a su par de la AMIA, Agustín Zbar. “Habría que preguntarle cuáles son las razones de meterse en una causa en la que no son parte y por qué ellos tienen más potestad de opinión que las otras 127 afiliadas”, cuestionó.

En declaraciones a Perfil.com, el titular de la DAIA lamentó que la AMIA “haya hecho pública innecesariamente” la carta, “porque es una situación que se dirime puertas adentro de nuestra sociedad”.

Luego agregó: “hubiesen esperado a la asamblea de mayo para plantear la cuestión. Ahí es donde se abren a todos los afiliados los temas de preocupación. No sé por qué lo hacen en los medios nacionales”, insistió. Y resaltó: “cualquier debate por fuera de la comunidad judía es un despropósito y una desmesura”.

La grieta

En la carta del pedido, la AMIA señaló que al desistir de la querella “además de reparar un grave error de la gestión anterior, la DAIA empezará a tomar distancia de una causa que está en el centro de la famosa grieta que divide a la mayoría de los argentinos, división que por cierto no nos representa”.

“Esta comisión de la DAIA tiene 30 días, asumimos el 17 de diciembre -respondió Knoblovits-, desconozco porque dicen lo de la grieta. Y si intentan trabajar sobre la grieta que primero tengan en cuenta que hay una comunidad que tampoco merece ser separada”. (Télam/Parlamentario.com)