Opinión Editorial

Participación tucumana en el Día de la Limpieza

Por LA GACETA

10 Sep 2018

Si uno va de visita a una casa y se encuentra no solo con un gran desorden, sino con basura desparramada en los lugares comunes, comenzando por el jardín si lo hubiera, con la cocina y el baño sucios, con el revoque de las paredes caído y los pequeños escombros esparcidos en el piso, seguramente se llevará una pésima impresión y es posible que no desee regresar a ese lugar. Si los accesos a San Miguel de Tucumán los reciben con su suciedad habitual al turista, este no tendrá una buena impresión. Los tucumanos que nos caracterizamos por la falta de higiene urbana, tendremos una buena posibilidad de intentar mejorar cuando el próximo sábado se celebre el Día Mundial de la Higiene.

La iniciativa fue impulsada por un empresario estonio, amante de la naturaleza, que cansado de las quejas de los ecologistas a las autoridades de su país, puso en marcha la Asociación y Fundación Let’s Do It. En la ocasión, participarán 150 países, el objetivo es concientizar a las personas y organizaciones de todo el mundo para lograr espacios limpios; en nuestro país la Fundación Vamos a Hacerlo Argentina se ocupará de la coordinación a nivel nacional. Lo interesante es que Tucumán tendrá una participación activa en la jornada: aportará unos 2.000 comprovincianos distribuido en 37 puntos para recoger desechos.

El Ente Tucumán Turismo convocó a los representantes de organizaciones comprometidas con la preservación y cuidado del medio ambiente para coordinar las actividades y saber cuál será el fin de los residuos recolectados. Además, se les entregaron kits de limpieza para llevar a cabo la acción. Los días previos se encararán diversas acciones de concientización especialmente orientadas a los niños en algunos establecimientos educativos. La limpieza se efectuará en calles céntricas, plazas, accesos a nuestra ciudad, de las comunas de San Pedro de Colalao, Villa de Leales, El Cadillal y del municipio luleño. Participarán la Escuela de Cadetes, el Ministerio de Educación, las direcciones de Vialidad y de Medioambiente, así como varias ongs y la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT; se sumarán a las actividades vecinos autoconvocados.

En alguna ocasión, hemos señalado que el problema de la suciedad tucumana debería abordarse en forma integral. La educación no solo debe comenzar en la escuela primaria, sino también y simultáneamente en el secundario, en la universidad, porque son generaciones que no han adquirido el hábito de la higiene urbana. La campaña de concientización podría hacerse también casa por casa en forma sostenida a través de patrullas comunitarias; la Municipalidad podría premiar mensualmente a la barriada que se destacara por la higiene.

En el Mundial de Fútbol de Rusia, los nipones, luego de la victoria de su equipo sobre Colombia, se ocuparon de levantar la basura que habían dejado en el estadio.

Sería importante si la jornada del sábado fuese el punto de partida para diseñar una política específica de este asunto que debería avergonzarnos. “La limpieza constituye una parte esencial del proceso de aprendizaje en todas las disciplinas tradicionales japonesas y es una práctica imprescindible para cualquier aprendiz. Se le atribuye un significado espiritual, pues, en teoría, al purificar un lugar de máculas acrisolamos también nuestra mente”, afirma Mineko Iwasaki en “Vida de una geisha”.