No pasó ni una semana desde que la petrolera estatal YPF decidió incrementar, en un 5%, el valor de sus naftas y llegó otro aumento. Esta vez fue del 1% y “madrugó” a los automovilistas que se “desayunaron” ayer con el reajuste. La nueva actualización de los valores de pizarra responden al incremento en el valor del biocombustible, dispuesto esta semana por el Ministerio de Energía de la Nación. De acuerdo con una disposición del área que ahora conduce Javier Iguacel, el precio del bioetanol elaborado a base de caña de azúcar es de $ 19.143 por litro para su mezcla obligatoria con nafta.

Sin embargo, algunos expendedores consultados por LA GACETA indicaron que el incremento responde, además, al hecho de que las otras petroleras del mercado habían aumentado en niveles superiores al 5% (entre un 7% y un 12%) en todos sus productos. “Suponemos que la petrolera de bandera nacional no quiere quedar atrás en el precio respecto de sus competidoras”, comentó un empresario de la actividad.

En las pizarras de las estaciones de servicio tucumana de YPF se observó que el litro de la nafta súper cuesta ahora $ 31, mientras que Infinia vale $ 35,99. El gasoil común, a su vez, tiene un costo de $ 26,97 por litro.

El viernes pasado, el titular de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha), Carlos Gold, había señalado que las petroleras pusieron “cupos” para la entrega de combustibles que podría afectar el normal desarrollo de las actividades productivas y el transporte del país.


HACE UNA SEMANA. La petrolera estatal YPF reajustó sus precios un 5%.

Sin embargo, con el objetivo de salir a apaciguar las aguas el Gobierno remarcó que “no hay ninguna razón para que falte combustible”. El propio ministro de Energía de la Nación cargó los dardos contra “algunas empresas” que “se acostumbraron a un sistema y a un método y no quieren competir”. Frente a lo que consideran un fuerte atraso en el valor de los combustibles, las petroleras proyectan que agosto puede llegar con otro reajuste, en torno de un 10%.

Según el presidente de Cecha, “con la devaluación existente del peso respecto del dólar y con el actual valor del barril de crudo, a las petroleras se le hace muy difícil responder a ese desfasaje en cuanto al precio de compra y al que lo venden a las estaciones”. “Mientras las petroleras no recompongan esa rentabilidad, el problema va a persistir”, argumentó.

Desde Cecha, además, indicaron que, en las actuales condiciones de la economía, el precio del litro de la nafta súper debería ser el que hoy registra la variedad Premium. Mientras tanto, en el Gobierno intentan apaciguar los ánimos para desacelerar los incrementos y evitar que se dispare más la inflación.