CHIANG RAI, Tailandia.- Rescatistas de varios países trabajan a destajo para sacar de una cueva inundada, en el norte de Tailandia, a los 12 adolescentes que quedaron atrapados junto con su entrenador, hace 10 días.

Los chicos -de entre 11 y 16 años- desaparecieron junto con su preparador físico de 25 años, cuando fueron a explorar el complejo de cuevas.

El calvario de los jóvenes integrantes del equipo de fútbol podría durar más tiempo, hasta que cesen las lluvias y baje el agua.

El grupo se encuentra en una galería en el conjunto de cuevas Tham Luang, en un parque forestal cerca de la frontera norte con Myanmar.

Ayer, los técnicos empezaron a bombear agua desde el interior de la formación rocosa, una tarea que se hacía más difícil por las fuertes lluvias, típicas de esta época del año en la zona.

Siete miembros de la unidad de élite SEAL tailandeses, uno de ellos médico y otra una enfermera, están haciendo compañía a los niños, que el lunes fueron localizados por unos buzos británicos.

Los integrantes del grupo han recibido alimentos energéticos y se les ha dado un tratamiento médico básico, dijo Passakorn Boonyalak, vicegobernador de Chiang Rai.

“En cuanto estén suficientemente fuertes físicamente y la inundación (en la cueva) baje, los sacaremos”, dijo Passakorn.

Hay dos opciones para el rescate: enseñarles a bucear o perforar un agujero para sacarlos con cuerdas desde fuera. “Por ahora creemos que la primera opción es la mejor, pero eso significa que el grupo tiene que nadar y bucear y están practicando mientras hablamos”, añadió el vicegobernador.


La lluvia seguía cayendo ayer en Chiang Rai y se pronosticaban tormentas todavía más intensas a partir de hoy, lo que llevaba a las autoridades a redoblar esfuerzos para reducir los niveles de agua en la cueva y tratar de rescatarlos pronto.

Los buceadores tuvieron que avanzar por estrechos pasadizos y turbias aguas antes de encontrar a los chicos y a su entrenador sobre una roca elevada, a unos cuatro kilómetros de la entrada de la cueva. Los niños estaban debilitados, pero sólo tenían heridas menores.

La noticia de que habían sido hallados desató el júbilo en un país conmocionado por el drama y fue compartida en sitios web y redes sociales, donde los rescatistas eran saludados como héroes.

En un video filmado por el equipo de salvamento, las luces parpadeantes de linternas mostraron a niños vestidos con pantalones cortos y camisas rojas y azules sentados y de pie sobre la roca, por encima de un pozo.

El diálogo

“¿Cuántos de ustedes están allí, 13? Genial”, les dice a los chicos un miembro del equipo de rescate multinacional que habla en inglés. “Has estado aquí 10 días. Eres muy fuerte”.

“Muchas gracias”, responde uno de los muchachos. Un chico pregunta cuándo podrán salir de la cueva, a lo que el rescatista responde: “Hoy no, hay que bucear”.

Un centenar de agricultores de la zona van a sacrificar sus tierras de cultivo para salvar a los niños. Las tierras a anegar, en su mayoría campos de arroz, cubren un área de 2,2 kilómetros cuadrados.

“Estamos dispuestos a dejar que el agua inunde nuestras cosechas si así se puede rescatar a los 13 miembros del equipo de fútbol”, dijo Sukchai Chariangprasert, el representante de los agricultores. (DPA-Reuters)