Con la llegada del frío, el cuerpo pide comidas más calientes y calóricas para aclimatarse. Muchas veces también, las bajas temperaturas te empujan a darte algunos antojos que, al principio, generan algo de culpa. Pero, ¿qué tan malos son los permitidos? ¿Qué podemos hacer para llegar a casa después de un largo día y evitar comernos la heladera?

Una recomendación que suelen dar los médicos especialistas es no saltear las comidas. Es muy importante para no llegar con un hambre voraz a la mesa y mantener los hábitos saludables. “Es fundamental realizar las cuatro comidas (desayuno, almuerzo, merienda y cena) para controlar nuestro apetito”, explicó la nutricionista tucumana Priscila Aiachini.

Cinco falsos mitos sobre alimentos: ¿engordan o no?

Lo cierto es que más allá de respetar las comidas, el hambre suele aparecer entre ellas. Si bien en verano se elige comer frutas como colación por su frescura, en invierno el cuerpo pide algo caliente. “Para los golosos recomiendo algo con chocolate. Un gustito dulce a media mañana acompañado de un té, ayuda a hidratarnos y cortar con la ansiedad sin salir de la dieta”, comentó.


Entre las opciones permitidas por la especialista están: las famosas galletas bañadas en chocolate, las barritas bañadas, los bocaditos o los bombones. Cualquiera está bien siempre y cuando se coma una sola unidad.

Qué alimentos no pueden faltar para evitar las bajas defensas

“Es fundamental entender que no hay alimentos prohibidos, solo hay que aprender a proporcionar. Si nos da placer comer algo, ¿por qué dejar de hacerlo?”, explicó Aiachini.