Como todos las mañanas, poco antes de las 9, el frente de un jardín maternal de Rondeau al 300, en barrio Sur, se llenó de padres llevando a sus chicos. Pero lo que parecía una jornada como cualquiera inesperadamente se transformó. El pánico se apoderó de todos. Un desconocido había robado el auto de una madre, llevándose a uno de sus hijos.

“Casi me muero, fue un susto terrible. Nunca habíamos pasado por algo así. Yo me quedé con la nena en brazos y con las mochilas, mientras la mamá corría. La mamá bajó a dejar a la nena. Cuando salió, vio a esta persona subiendo al auto. Ella le gritó que su hijo estaba adentro, pero él lo mismo siguió. Estaba desesperada. Fue terrible”, contó Micaela Gioconda, secretaria del establecimiento.

El ladrón huyó a bordo del VW Gol gris que acababa de robar rumbo a San Cayetano. Abandonó al niño en Anselmo Rojo al 100, a pocas cuadras del lugar de donde se llevó el auto. Un matrimonio lo encontró. El menor, cuyo nombre se mantiene en reserva, estuvo menos de cinco minutos en cautiverio. Lo entregaron a un equipo del 911 que ya había sido alertado y lo estaba buscando.

Lorena Díaz es madre de uno de los compañeritos de los niños. Ella fue testigo de parte de la dramática secuencia. “Llegamos antes de las 9. La vi a la mamá bajando con la nena. El bebé quedó en el auto. En ese momento el delincuente aprovechó para subir al auto. Ella corrió y le gritó ‘dejame a mi hijo’, pero igual se fue. El nene dormía en el asiento de atrás. En el acto llamamos al 911”, contó.

El ladrón continuó su a bordo del vehículo hasta que chocó en la zona del Mercofrut. Entonces, lo abandonó y escapó corriendo. Momentos después, los policías encontraron el auto. Tenía el frente dañado porque el ladrón, según confirmaron los vecinos, perdió el control del rodado y se estrelló contra un cesto para dejar la basura.

Algunos de los vecinos lograron verlo y aportaron algunos detalles sobre las caracteristicas físicas del sospechoso. Además, los investigadores lograron también identificarlo a través de las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad de la zona. Por ese motivo, el principal sospechoso sería un joven que, según los testigos, sería un changarín del Mercofrut o trabajaría como “trapito” en el sur de la ciudad. Sin embargo, al cierre de esta edición, los pesquisas manejaban otra hipótesis.

Optimismo

“Es probable que dentro de poco tengamos novedades. Abandono el auto en forma inmediata. Ya está trabajando la policía científica en busca de indicios de este sujeto”, señaló el comisario Francisco Picón, subjefe de la Policía.

“El pequeño está en perfecto estado de salud, no sufrió ningún daño. Los padres, cuando llegaron a la comisaría, estaban todavía en estado de shock. Lo único que hicieron fue agradecer a las fuerzas de seguridad porque encontramos rápidamente a su hijo”, agregó.

Cerca de las 10, los padres del pequeño llegaron a la comisaría 2ª. Ingresaron en un vehículo particular por el estacionamiento de la sede policial. Afuera se montó un operativo de seguridad. Salieron minutos después llevando niño.

Por pedido de los familiares del menor, la mujer realizó la denuncia en su domicilio. Se le permitió hacerlo allí para preservar la identidad de la familia y porque la madre del menor se calmara después de haber sufrido una crisis de nervios.

Atemorizados

El caso alarmó a la comunidad educativa. Autoridades y padres se mostraron preocupados. Coincidieron en que la zona es insegura y necesitan mayor presencia policial, sobre todo entre las 7 y las 9, cuando llegan los padres con los pequeños.

Díaz explicó que la situación alarmó mucho a los padres de los chicos que asisten al maternal. Incluso, adelantó que solicitaría una entrevista con el ministro de Seguridad, Claudio Maley La zona se volvió muy complicada. “Esta persona se fue sabiendo que se llevaba al bebé, creo que no hay que minimizar eso”, argumentó.

“A mí me robaron el celular a la vuelta del jardín. Bajaron en moto y me sacaron el teléfono. Uno tenía una pistola y otro, un cuchillo. Lo que pedimos es mayor presencia policial, sobre todo de 7 a 9”, señaló Laura Acosta, tía de otro niño.

María de Heredia, vecina de la zona, indicó que hasta diciembre pasado, en la zona había policías en el horario de entrada y de salida de las escuelas. “Eso se perdió cuando comenzaron las clases. No se lo que pasó, pero estamos desprotegidos cuando antes no era sí”, indicó.

“Nunca había vivido algo así. Sí hay papás que cuentan que fueron asaltados en la zona. Necesitamos más policías porque es inseguro”, señaló la secretaria del maternal.

“La señora dejo el vehículo en marcha con el otro niño adentro. Hay que extremar los cuidados. No hay que dejarle servido el botín a los delincuentes. Estas personas no desaprovechan ninguna oportunidad”, advirtió el comisario Picón.