Un paréntesis apacible en la vida del genocida 
Adolf Eichmann nació en 1906, en Alemania. Al poco tiempo su padre trasladó a la familia a Linz, Austria, el mismo lugar en el que había vivido Hitler. Con la llegada de Hitler al poder, Eichmann cruzó la frontera y se radicó en Alemania. En septiembre de 1933 fue ascendido a un grado situado entre cabo y sargento. Así inició su trabajo en el área de Inteligencia. Su primera ocupación fue confeccionar un archivo sobre la masonería. Posteriormente, le fue asignado investigar a los judíos. En 1936 aprendió algo de hebreo e idish y en 1937 viajó a Palestina con el fin de estudiar el sionismo. En 1940 trabajó en el proyecto de trasladar a los judíos a Madagascar. Aunque el plan fracasó, la idea de recluirlos de manera total permaneció.
Dos años después, en la célebre conferencia de Wannsse, convocada por el propio Eichmann, se reunieron quince jerarcas nazis. En esa reunión, Hitler ordenó que se ejecutara la “solución final”, es decir, la eliminación absoluta del pueblo judío. 
La huida
Siguiendo la célebre “ruta de las ratas”, Eichmann huyó de Europa con un documento y un pasaporte que le consiguió el obispo nazi Alois Hudal en la embajada argentina de Génova, Italia. A bordo del buque Giovanna C y con el nombre apócrifo de Ricardo Klement llegó a Buenos Aires el 15 de julio de 1950.
Por sugerencia de Carlos Fuldner -ciudadano argentino-alemán que formó parte del ejército nazi y que participó del gobierno de Perón-, a poco de haber llegado a Buenos Aires, viajó a San Miguel de Tucumán con el objetivo de trabajar en la empresa Capri (Compañía Argentina para Proyectos y Realizaciones Industriales). Cuando bajó del Estrella del Norte, nadie sabía, salvo las personas que lo esperaban en la estación, que era Eichmann. Y nadie lo supo después, durante los tres años que vivió en la provincia.
Al parecer, el itinerario de Eichmann constó de tres etapas. Durante el primer tiempo vivió en La Cocha, al sur de Tucumán. Estuvo allí no menos de medio año y no más de un año, según el testimonio de los pobladores. 
En un segundo momento vivió en Las Estancias, en el departamento Chicligasta. Luego, en la etapa final, se trasladó al norte de la provincia, cerca de San Miguel de Tucumán, y colaboró en la construcción del dique El Cadillal.
 
La Cocha
Ubicada al sur de la provincia, a 130 kilómetros de San Miguel de Tucumán, La Cocha era un villorrio de unas pocas casas bajas en medio de una frondosa vegetación. Eichmann no llegó a La Cocha como un ciudadano común sino como un ingeniero experto en el aforamiento de suelos. Aunque no había terminado la carrera de ingeniería, se hizo llamar ingeniero por los habitantes del norte del país.
Nadie sabe por qué Eichmann recaló en el sur de Tucumán. El profesor Eduardo Vela, ex intendente de Concepción, razona que dejó de trabajar para Capri por voluntad propia y que buscó empleo y asilo en La Cocha. Viviana de Koppetsch, vecina de La Cocha, cree que fue enviado por la misma empresa.
En La Cocha fue protegido por otro alemán. La profesora de Historia Susana Romero, vecina del lugar, dice que era uno de los hombres más poderosos de la zona. “Recibió a Klement en su casa y le dio trabajo y comida”. Victor Romero, comerciante y ex vecino de La Cocha, dice que Klement vivía protegido por su anfitrión y que iba a comer en la casa de Oscar Roberto Koppetsch, un militar alemán que había llegado después de la Primera Guerra. Julia Koppetsch, hija del militar alemán y antigua habitante de La Cocha, dice: “Klement pasaba por el frente de mi casa todos los días. Iba en una moto SU. Era una máquina impresionante. Fue la primera vez que vi una moto en mi vida. Klement iba en su moto con otro alemán”. Los dos paseaban en la moto por las calles de La Cocha. El ruido de la moto causaba revuelo en el pueblo. “Klement llevaba un casco ajustado a la cabeza”, dice Julia. “Era un gringo quemado por el sol. Tenía la cara roja y gastada. Era delgado y de mediana estatura. Imagínese el escándalo que hacía la moto en un pueblo como éste. Había unas pocas casas y nadie tenía moto”.  
¿Cómo veían a Eichmann en La Cocha, en medio del frondoso monte tucumano? “Era un hombre muy bueno”, dice Julia Koppetsch. “Si él se hubiera quedado aquí La Cocha habría progresado mucho”.
 
Las Estancias
Según Eduardo Vela, ex intendente de Concepción, Eichmann era un operario común de la Capri. “Era un empleado técnico”, dice Vela. “Todo el mundo le decía ingeniero porque era común que llamaran de esa forma a los alemanes que entraban en esa época”.
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============07 FIR L- Tapa (12279680)============
u Por Fabián Soberón
Para LA GACETA - TUCUMÁN
============02 TEX L- Perfil (12279679)============
PERFIL
Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS del régimen nazi, fue el ideólogo de la “Solución final” y uno de los principales ejecutores del programa genocida. Usando el nombre de Otto Eckmann, fue capturado al finalizar la Segunda Guerra por fuerzas norteamericanas. En 1946 logró escapar y ocultarse en distintos lugares de Alemania. En 1950 entró a la Argentina, donde vivió con el nombre de Ricardo Klement. En 1960 fue capturado por el Mossad y ejecutado en Israel en 1962. Eichmann en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal, libro de Hannah Arendt, es el mejor análisis que se hizo sobre el criminal nazi.

Por Fabián Soberón - Para LA GACETA - TUCUMÁN

 Adolf Eichmann nació en 1906, en Alemania. Al poco tiempo su padre trasladó a la familia a Linz, Austria, el mismo lugar en el que había vivido Hitler. Con la llegada de Hitler al poder, Eichmann cruzó la frontera y se radicó en Alemania. En septiembre de 1933 fue ascendido a un grado situado entre cabo y sargento. Así inició su trabajo en el área de Inteligencia. Su primera ocupación fue confeccionar un archivo sobre la masonería. Posteriormente, le fue asignado investigar a los judíos. En 1936 aprendió algo de hebreo e idish y en 1937 viajó a Palestina con el fin de estudiar el sionismo. En 1940 trabajó en el proyecto de trasladar a los judíos a Madagascar. Aunque el plan fracasó, la idea de recluirlos de manera total permaneció.
Dos años después, en la célebre conferencia de Wannsse, convocada por el propio Eichmann, se reunieron quince jerarcas nazis. En esa reunión, Hitler ordenó que se ejecutara la “solución final”, es decir, la eliminación absoluta del pueblo judío. 

La huida

Siguiendo la célebre “ruta de las ratas”, Eichmann huyó de Europa con un documento y un pasaporte que le consiguió el obispo nazi Alois Hudal en la embajada argentina de Génova, Italia. A bordo del buque Giovanna C y con el nombre apócrifo de Ricardo Klement llegó a Buenos Aires el 15 de julio de 1950.
Por sugerencia de Carlos Fuldner -ciudadano argentino-alemán que formó parte del ejército nazi y que participó del gobierno de Perón-, a poco de haber llegado a Buenos Aires, viajó a San Miguel de Tucumán con el objetivo de trabajar en la empresa Capri (Compañía Argentina para Proyectos y Realizaciones Industriales). Cuando bajó del Estrella del Norte, nadie sabía, salvo las personas que lo esperaban en la estación, que era Eichmann. Y nadie lo supo después, durante los tres años que vivió en la provincia.
Al parecer, el itinerario de Eichmann constó de tres etapas. Durante el primer tiempo vivió en La Cocha, al sur de Tucumán. Estuvo allí no menos de medio año y no más de un año, según el testimonio de los pobladores. 
En un segundo momento vivió en Las Estancias, en el departamento Chicligasta. Luego, en la etapa final, se trasladó al norte de la provincia, cerca de San Miguel de Tucumán, y colaboró en la construcción del dique El Cadillal.

La Cocha

Ubicada al sur de la provincia, a 130 kilómetros de San Miguel de Tucumán, La Cocha era un villorrio de unas pocas casas bajas en medio de una frondosa vegetación. Eichmann no llegó a La Cocha como un ciudadano común sino como un ingeniero experto en el aforamiento de suelos. Aunque no había terminado la carrera de ingeniería, se hizo llamar ingeniero por los habitantes del norte del país.
Nadie sabe por qué Eichmann recaló en el sur de Tucumán. El profesor Eduardo Vela, ex intendente de Concepción, razona que dejó de trabajar para Capri por voluntad propia y que buscó empleo y asilo en La Cocha. Viviana de Koppetsch, vecina de La Cocha, cree que fue enviado por la misma empresa.
En La Cocha fue protegido por otro alemán. La profesora de Historia Susana Romero, vecina del lugar, dice que era uno de los hombres más poderosos de la zona. “Recibió a Klement en su casa y le dio trabajo y comida”. Victor Romero, comerciante y ex vecino de La Cocha, dice que Klement vivía protegido por su anfitrión y que iba a comer en la casa de Oscar Roberto Koppetsch, un militar alemán que había llegado después de la Primera Guerra. Julia Koppetsch, hija del militar alemán y antigua habitante de La Cocha, dice: “Klement pasaba por el frente de mi casa todos los días. Iba en una moto SU. Era una máquina impresionante. Fue la primera vez que vi una moto en mi vida. Klement iba en su moto con otro alemán”. Los dos paseaban en la moto por las calles de La Cocha. El ruido de la moto causaba revuelo en el pueblo. “Klement llevaba un casco ajustado a la cabeza”, dice Julia. “Era un gringo quemado por el sol. Tenía la cara roja y gastada. Era delgado y de mediana estatura. Imagínese el escándalo que hacía la moto en un pueblo como éste. Había unas pocas casas y nadie tenía moto”.  
¿Cómo veían a Eichmann en La Cocha, en medio del frondoso monte tucumano? “Era un hombre muy bueno”, dice Julia Koppetsch. “Si él se hubiera quedado aquí La Cocha habría progresado mucho”.
 
Las Estancias

Según Eduardo Vela, ex intendente de Concepción, Eichmann era un operario común de la Capri. “Era un empleado técnico”, dice Vela. “Todo el mundo le decía ingeniero porque era común que llamaran de esa forma a los alemanes que entraban en esa época”.

PERFIL

Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS del régimen nazi, fue el ideólogo de la “Solución final” y uno de los principales ejecutores del programa genocida. Usando el nombre de Otto Eckmann, fue capturado al finalizar la Segunda Guerra por fuerzas norteamericanas. En 1946 logró escapar y ocultarse en distintos lugares de Alemania. En 1950 entró a la Argentina, donde vivió con el nombre de Ricardo Klement. En 1960 fue capturado por el Mossad y ejecutado en Israel en 1962. Eichmann en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal, libro de Hannah Arendt, es el mejor análisis que se hizo sobre el criminal nazi.