El ministro de Energía, Juan José Aranguren, evitó hoy pronunciarse respecto a la posibilidad de que se concreten nuevos aumentos de tarifas, al señalar que eso dependerá del consumo interno, del costo de la energía y de otras variables que puedan afectar a la distribución.

Aranguren, en el marco de un diálogo mantenido esta tarde con periodistas acreditados en Casa de Gobierno, precisó que los tres elementos que conforman una tarifa son "el costo de la materia prima, la distribución y el transporte y los impuestos" y que la posibilidad de que se produzcan incrementos estará atado a los costos en la producción energética y a la "capacidad que tenga la población de reflejar adecuadamente ese costo".

Hace unas semanas, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, había asegurado que 2018 era el "último año de aumentos" en las tarifas energéticas, algo que Aranguren relativizó con sus declaraciones.

El ministro recalcó que los últimos 12 años, con el kirchnerismo en la Casa Rosada, se "afectaron principalmente a desconocer los marcos regulatorios en transporte y distribución y a no reflejar en la tarifa el costo de producir electricidad y el costo de producir gas". "Hemos iniciado un proceso que es el que la ley nos obliga, en los próximos cinco años, a reconocer una tarifa de transporte y distribución que permita la concreción de inversiones para mejorar la calidad del servicio y como ese ajuste y adecuación era muy grande lo dividimos en tres etapas, que ya terminaron este año", añadió.

"El resto va a depender del costo de la energía y de la capacidad que tenga la población de reflejar adecuadamente ese costo de la energía, además de los impuestos que son los que indiquen algunas realidades provinciales", señaló el ministro y aseguró que se está "logrando que los subsidios se dirijan a aquellos que realmente lo necesitan, porque en el esquema anterior se lo hacía a quien no lo necesitaba".

Combustilbles

Sobre el precio de los combustibles dijo que se van a "mover en función de las variables que afectan a los mismos, que es el precio del petróleo crudo, de los biocombustibles y el tipo de cambio". "La demostración de que existe competencia es que algunas compañías aumentan un precio y otras aumentan a otro en función de su distinta estructura de costos", afirmó para luego apuntar que habrá que "acostumbrarse a respetar los marcos regulatorios vigentes porque eso nos permite comunicarnos con los precios internacionales".

Pese a eso, lamentó que en los "últimos años siempre hemos estado a trasmano de lo que es la realidad porque cuando en el mundo estaban alto acá estaban bajos y viceversa". (Télam)