1- El acuerdo con Pity Álvarez: “era 50% de la recaudación para cada uno. Su idea era que si metíamos más público del previsto, se llevaba más plata. Era a su favor”.

2- Contrato: “nunca firmamos un contrato, ni antes ni ahora. Todo fue de palabra y siempre hubo confianza en cumplir los acuerdos”.

3- Desconfianza: “no usamos teléfonos adentro de su casa porque todo el tiempo él piensa que hay drones a la vuelta, controlándolo. Su puerta tiene como 10 llaves. Si te movés de alguna forma piensa que entró algo y lo está filmando, es muy difícil el trato. Todo queda chico frente a él, no conozco a nadie como Pity”.

4- La clausura del club: “al director de Bromatología, Oscar Gramajo, le dije que no había forma de parar el show, porque había miles de personas viniendo para acá. Son ninjas que no se iban a bancar que no se hiciera el recital. Algo de corrupción había adentro, nunca fue un inspector a controlar el club. Le cambié los portones, lo pinté por dentro y por fuera, le corté el césped, arreglé alambrados, había seguridad... La clausura era sobre un saloncito a 50 metros del escenario, que no pensábamos usar. Durante dos semanas mis empleados fueron a tratar de levantar la prohibición, poniendo la plata que sea, y no pudieron”.

5- Por qué no hubo policías adentro del predio: “fue por pedido de la gente de Viejas Locas, porque ver uniformes genera violencia en la gente. La Policía estuvo, pero afuera, para proteger a la gente. Vinieron dos micros de gira con 50 empleados de seguridad de Buenos Aires y acá contraté 100 más”.


EL PRODUCTOR. Lucas Salinas. 

6- El costo del show: “costó unos $6 millones, con los honorarios de la banda incluidos, que son sesionistas. Sólo en la producción gasté unos $4 millones. Hay un montón de gastos que estoy afrontando que le correspondían pagar a Cristian y se borró. La gente que trabajaba para él me busca a mí, y yo los atiendo. Cuando me llamaban por teléfono el sábado, les contestaba que él estaba sentado en su casa, sin ganas de salir y que no le importaba de ellos, no pone la cara por nadie. Como yo les pagué, empezaron a responderme a mí”.

7- Por qué llegó en avión privado: “lo del chárter fue tirar el último anzuelo para pescarlo. Me costó U$S 12.000, y mi gente tuvo que cambiar efectivo por dólares ese día por la tarde. Antes de las 22 estábamos por salir y decide bañarse; fueron tres horas más. Al salir se le rompe una gaseosa y se cambia las zapatillas. Todo era así. Tenía ganas de romperle la puerta a patadas. Cuando estaba saliendo hace la videollamada que se proyectó en el predio. En el aeropuerto se saca fotos son sus fans. Y en el avión me empezó a hablar cuando yo sólo quería dormir un rato, él no tenía conciencia de lo que estábamos haciendo. Al aterrizar me despiertan los pilotos a las 3.50; él estaba dormido, pero antes había desarmado toda la valija. Subimos a mi auto y en viaje al predio exige hablar con su equipo antes de salir. Desconfiaba de todos y creían que estaban acomodados conmigo para pagarle menos”.

8- Qué va a pasar con las entradas: “no me estoy burlando de ellos, pero es imposible devolverles las entradas porque el dinero se gastó, no puedo afrontar esa cifra. Estoy satisfecho de que no haya habido incidentes con las personas, que nadie haya salido lastimado ni herido, aunque se hayan quemado algunas cosas”.

9- El dinero: “el problema fue de dinero, pero no por parte mía, le iba a pagar todo lo que correspondía. El tema fue que los aplaudidores que lo rodean le dijeron que íbamos a meter 10.000, 12.000 y hasta 15.000 personas. Hubiese sido buenísimo, pero la realidad es que cada vez que veíamos cuántas entradas se iban vendiendo, las cifras eran otras y él no me creía”.

10- Cómo evalúa lo que pasó: “me siento en paz. Para mí, este show fue un éxito en cuanto a mi organización, llevé a cabo lo que dije que iba a hacer, era imponente y hermoso verlo, pero no se lo pudo disfrutar porque el artista decidió que la gente no lo disfrute”.