Los pasajeros que debían viajar desde y hacia Tucumán esta mañana tuvieron que armarse de paciencia y moverse con tiempo. Llegar y salir del aeropuerto Benjamín Matienzo fue una misión casi imposible debido a la protesta que llevaron los taxistas en reclamo de justicia por asesinato de Víctor Hugo Graneros en un intento de robo.

La autopista Juan Domingo Perón es el único camino hacia la aeroestación desde la capital. El tránsito estuvo bloqueado desde las 6 sobre el puente Ingeniero Barros, lo que provocó un caos en la zona hasta cerca del mediodía, cuando fue levantado el piquete. Es por ello que los viajantes que debían abordar un vuelo tuvieron que cruzar el puente a pie y caminar alrededor de un kilómetro con el equipaje a cuestas para buscar un transporte en el otro lado.

Cómo llegar al Benjamín Matienzo

Según pudo saber LA GACETA, para llegar hasta el aeropuerto hubo tres alternativas distintas:

- Ómnibus: las líneas 121, 122 y 124 llegan hasta el aeropuerto, aunque el servicio es irregular.

- Remis: los choferes que habitualmente ofrecen sus servicios en el aeropuerto aguardaron a los pasajeros que cruzan a pie cerca de un kilómetro después del puente, sobre la autopista Juan Domingo Perón. La actitud de los conductores, sin embargo, generómalestar entre los manifestantes.

- Moto: algunos particulares aprovecharon la situación y ofrecen llevar -de manera ilegal- a los pasajeros en motocicleta hasta el aeropuerto.

La única alternativa para llegar a la zona este desde San Miguel de Tucumán en auto particular fue tomar la ruta nacional 38 hasta la 157, doblar en la ruta nacional 321 en Manuel García Fernández y luego transitar por la ruta 306 rumbo a San Andrés. El desvío, sin embargo, representó al menos 30 minutos más de viaje.


Demoras y complicaciones

Julio Barbaglio es tucumano y debía volar a las 9, rumbo a Córdoba, que es donde trabaja. Sin embargo, no pudo llegar al aeropuerto debido a los piquetes y perdió el avión. "Tuve que cancelar y reprogramar. Ahora tengo que ver si me cobran una multa, pero el problema es que es carísimo", contó en diálogo con LA GACETA.

Barbaglio, que trabaja en una empresa de salud, indicó que llegó con su auto particular hasta la rotonda del barrio Costanera Norte, donde la Policía realiza un desvío preventivo. "Los pasajeros van a pie, atravesando los camiones que están cruzados en el puente. Tenés que caminar con la valija y yo no podía, relató.