El fuerte temporal que comenzó ayer por la tarde y se prologó durante la madrugada de hoy afectó a toda la provincia y obligó a las autoridades a evacuar a más de 300 personas; además, las prolongadas lluvias causaron inundaciones y algunas rutas tuvieron que ser cortadas. Por estas horas, el Comité de Emergencias realiza relevamiento en las zonas más afectadas.

Según se informó, solo en la Capital hubo 150 evacuados. El trabajo más fuerte se enfocó en la zona sur donde hubo viviendas inundadas y personas alojadas en la escuela Amado Juri. Esta mañana se confirmó que los damnificados regresaron a sus casas.

También fueron afectadas viviendas de los barrios Esperanza, Ex Aeropuerto, Miguel Lillo, Tiro Federal, Alem y en avenida Martín Berho al 1.600.



En Alderetes, ciudad ubicada al este de la provincia, más de 200 personas fueron alojadas en el centro de evacuados que se montó en las instalaciones de la Dirección de Deportes del municipio.

Por otro lado, desde el Comité de Emergencia se informó que está controlada la situación en lo que respecta al aumento del caudal de los ríos en la zona sur de Tucumán, que el año pasado sufrió las peores inundaciones de los últimos años, con miles de familias afectadas.

La tormenta, que fue la primera fuerte del año que azota a Tucumán, generó además anegamientos localidades vecinas de la capital como Banda del Río Salí, Ranchillos y Los Ralos.

Mucha agua

Leónidas Minetti, del Laboratorio Climatológico Sudamericano, dio los datos precisos de las precipitaciones, según las mediciones que hizo en la capital: entre las 21 del martes y las 9 de ayer habían caído 13 mm de lluvia; con la tormenta de la siesta -entre las 16.30 y las 18 se sumaron casi 32 mm y luego 19,4 más.

Como es habitual, el problema se suscita con las grandes precipitaciones en lapsos cortos, lo que impide el escurrimiento del agua y se producen anegamientos.

Según el climatólogo, el frente de tormentas se encontraba en el sur de Bolivia y en el noreste argentino.

El pronóstico indica que hoy y mañana serán días de baja temperatura, la que subirá hacia el sábado y el domingo, aunque persistirán las condiciones de inestabilidad.