Ochenta y seis muñecos gigantes que representan un parque jurásico, la cerdita Peppa Pig, los personajes de La Sirenita, Angry Birds, el Mundial de Rusia, el futbolista chileno Arturo Vidal y Freddy Krueger, entre otros, arderán en los primeros minutos de 2018 en La Plata, renovando una tradición única en el país que se celebra desde 1956.

La mayoría de los momos, de más de seis metros de altura con estructura de madera, hierro, revestidos con papel de diario y papel maché pintado, y confeccionados por vecinos sobre ramblas o esquinas despobladas de la capital provincial, se quemarán en horarios precisos para que tras el brindis todos puedan trasladarse para verlos arder.


La municipalidad de La Plata habilitó la aplicación Geomomos para que los vecinos puedan rastrear la localización de muñecos y visitarlos antes de la quema o presenciar el espectáculo de fuego en la madrugada.

Los personajes de Rayo Mc Quenn y Cars, un Homero Simpson, la reina Daenaerys Targaryen de Game of Thrones, una alusión al Mundial 2018 con una representación de la Plaza Roja de Moscú y hasta una caja de vino Termidor son algunas de las representaciones confeccionadas para la ocasión, informó Télam.


Esta tradición popular es regulada por el municipio, ante quien los creadores de los muñecos debieron registrarlos para que las autoridades inspeccionen las condiciones de armado y determinen si su quema reviste algún riesgo.

En la esquina de 10 y 40, donde el ritual se realizó por primera vez en 1956 en la puerta del desaparecido almacén y bar de Don Luis Tortora, con la quema de un muñeco que homenajeaba a un jugador del Club Cambaceres, arderá esta madrugada Peppa Pig.


Con el tiempo, fueron los niños de los barrios quienes realizaban los momos juntando dinero que pedían a los transeúntes y automovilistas, una tradición que quedó trunca con la llegada de la dictadura militar, y fue recuperada en democracia, cuando los vecinos adultos, además de jóvenes y niños, se unieron a la confección de los momos.

Hoy participan en el armado de los gigantes de papel y madera, que por decisión municipal no pueden llevar en su interior cohetes, como en el pasado; arquitectos, ingenieros y egresados de la facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, lo que convierte a los muñecos en verdaderas obras de arte.

"Mientras armamos el muñeco, tomamos mate, escuchamos música, los vecinos aportan con comida, gaseosas, agua", dijo a Télam Víctor, integrante de la organización Gaam Drako, quién destacó que para esta año se preparó lo que se denominó "Dinotipia", un inmenso parque jurásico que se levantó sobre la rambla de 13 y 72.


Por su parte, el momo "Arturo Vidal y el Mundial", que fue construido en 6 y 528 bis, representa al futbolista de la selección chilena sentado en un sillón mirando la televisión, en obvia referencia a que Chile no estará en el certamen de Rusia.

Para satisfacción de los argentinos, está el muñeco "Llegamos a Rusia", en 502 y 13, y también hay figuras gigantes de Dumbo (en la intersección de 47 y 24), Tom y Jerry (27 y 66), King Kong (10 y 36), Los pitufos (64 y 132 / 609 e/ 15 y 16), La Sirenita (31 e/ 38 y 39), el Hombre Araña (123 e/ 609 y 610) y Súper Mario Bross (52 y 29).