Una amplia mayoría de la Cámara de Diputados -168 votos afirmativos, cuatro negativos y una abstención- le dio forma de ley al proyecto de Paridad de Género, en una sesión que se extendió hasta la madrugada del jueves. Para que tenga impacto en las elecciones nacionales de 2019, resta que el presidente Mauricio Macri promulgue el texto girado al Ejecutivo.

La incorporación de esta iniciativa -votada el año pasado por el Senado- fue sorpresiva, ya que no estaba en el Orden del Día diseñado los jefes de los bloques. Su tratamiento fue producto del pedido de las mujeres de todos las bancadas que componen la Cámara Baja.

En la actualidad hay 98 diputadas de un total de 257 (38%) y 30 senadoras sobre 72 (41%), según reflejó el diario La Voz del Interior.

La diputada Victoria Donda (Libres del Sur) impulsó la incorporación del dictamen de la comisión de Asuntos Constitucionales, que fue respaldada en forma inmediata por su par del Frente Renovador Graciela Camaño.

Hubo cuatro representantes que rechazaron la medida: el trotskista salteño Pablo López; el radical santacruceño Héctor Roquel; el macrista bonaerense Pablo Torello, y el jefe del bloque Unión PRO, el diputado por Córdoba Nicolás Massot, quien se había declarado en contra de los cupos como herramientas igualadoras. La zamorista santiagueña Graciela Navarro fue la única en abstenerse.

Desde el massismo, Camaño convocó a sus colegas mujeres a repetir “la hazaña del 1991”, cuando las diputadas trabaron la discusión del presupuesto y obligaron a votar la ley de “cupo femenino”, que establecía un mínimo de 30% de candidatas en las nóminas. Camaño recordó cuando “14 mujeres especulamos con el quórum y los obligábamos (a los hombres) a sancionar aquella ley, que permitió que gran cantidad de legisladoras hoy estuviéramos acá”.

Respaldo

A medida que se sucedían las oradoras, la propuesta iba sumando respaldo. Así, apareció el apoyo de dirigentes de Cambiemos, como Carla Carrizo y Brenda Austin, que pidieron tratar la iniciativa en esa misma sesión, y no en la siguiente.

Tras ser avalada su incorporación del temario -como último punto de la agenda-, hubo un segundo planteo de las mujeres para que el texto fuera sometido a la voluntad del cuerpo en forma inmediata. Esto fue aceptado por el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó. Así se llegó a la votación, y el texto cosechó una abrumadora mayoría. En medio de festejos, las diputadas aplaudían y se sacaban fotos. Segundos después, los hombres se sumaron.

Entre otras cuestiones, introduce el artículo 60 bis en el Código Nacional Electoral y fija la obligatoriedad de intercalar candidatos de ambos sexos en las listas de legisladores nacionales.

A su vez, el proyecto incorpora la igualdad de género a nivel partidario, aunque en este caso no será obligatorio intercalar postulantes, sino que las listas deberán completarse con un 50% de representantes de cada sexo. (Télam)