Un cargamento de dos toneladas de cocaína fue incautado en dos operativos llevados a cabo en Bahía Blanca y en Mendoza. Valuado en u$s 60 millones, se sospecha de la droga, ocultada dentro de bobinas de acero, tenía como destino España y Canadá.

En Bahía Blanca, la droga estaba oculta "en bobinas especiales para que los escáneres no los pudieran detectar".



"Eran bobinas, de diez toneladas de peso cada una, que se recubrían con ocho capas de un metal y se les hacía un campo magnético que es como una especie de aparato que anula a los escáneres", explicó la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich.



Después de cuatro meses de investigación, la droga fue capturada en un megaoperativo a cargo de la división Operaciones Federales de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la PFA, bajo la supervisión del jefe de policía, comisario Néstor Roncaglia, en una investigación a cargo de Adrián González Charvay, juez federal de Campana.